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Iqbal Masih fue vendido por sus padres y esclavizado a los 4 años

“Mi sueño es acabar con el trabajo infantil para todos los niños del mundo”

Periodista ciudadano autor: Omar Havana Editado por: Redacción Bottup


A los 11 años se convirtió en un símbolo de la lucha por los derechos de los niños esclavos

A los 11 años se convirtió en un símbolo de la lucha por los derechos de los niños esclavos

Hasta hace unos meses Iqbal Masih era un nombre desconocido para mí, probablemente a día de hoy muchos de los habitantes de nuestro planeta en crisis, ni siquiera sepan que Iqbal es un nombre propio. Incluso muchos de ustedes, mis lectores, se estarán preguntado en este momento: ¿quién es Iqbal Masih? Seguro que una vez que acaben de leer estas líneas, querrán saber más sobre él.

Sabemos muchos nombres de personas que han dedicado su vida a la lucha por las desigualdades en el mundo, incluso de algunos que han llegado a dar la vida. Iqbal es un desconocido para muchos, pero no por ello deja de ser uno de los más grandes luchadores por la justicia que han existido en nuestro tiempo.

Iqbal nació cerca de Lahore, Pakistán, un día de 1982. A la edad de cuatro años fue vendido por sus padres a los propietarios de una fábrica de alfombras por seiscientas rupias – unos nueve euros – donde fue golpeado y abusado verbalmente y por si fuera poco, encadenado a una maquina de tejer, donde era forzado a trabajar más de doce horas diarias. Debido a todo esto, y a la falta de comida y cuidados, a sus doce años, el pequeño se asemejaba más a un niño de seis.

Iqbal Masih murió asesinado a los 15 años de edad

Iqbal Masih murió asesinado a los 15 años de edad

A la edad de diez años, Iqbal y otros niños escaparon de su prisión de alfombras y corrieron para atender a la fiesta del ‘Día de La Libertad’. Ahí, este pequeño héroe aprendió que era ilegal esclavizar niños. Lo cual le empujó a subir al escenario y dar un pequeño discurso que fue publicado el día siguiente en el periódico local, donde decía: “Tengo que sentarme en la misma posición durante muchas horas. No me permiten moverme durante mis doce horas de trabajo diario. No nos conceden días libres. Incluso los niños enfermos no pueden descansar, cuelgan a algunos de mis pequeños compañeros cabeza abajo hasta que enferman mucho más. Nos pegan latigazos en la espalda o en la cabeza cuando dormimos o trabajamos más lentos o nos dejan sin comer. Si intentamos escapar nos amenazan con echarnos en aceite hirviendo. Tenemos tanto miedo que no nos atrevemos a ayudarnos los unos a los otros”.  Poco tiempo después de este discurso, Iqbal fue liberado por el frente de liberación (BLLF) y pudo acudir a una escuela.

Poco a poco, su experiencia como niño esclavo fue escuchada alrededor del mundo en sus discursos. Soñaba con un día poder convertirse en un gran abogado “Mi sueño es acabar con el trabajo infantil para todos los niños del mundo”. Empezó a gritar para boicotear las industrias de elaboración de alfombras en Pakistán. Iqbal fue galardonado con varios premios en este tiempo. En 1994, le concedieron el ‘Premio Reebok a la juventud en acción’ -un premio otorgado por Reebok, una multinacional que paradójicamente estaba utilizado mano de obra infantil en sus fábricas de Pakistán, la concesión del premio coincidió con un reportaje de la cadena CBS en el que se denunciaba esta paradoja-.

El día de su muerte fue proclamado 'Día Mundial contra la Esclavitud Infantil'

El día de su muerte fue proclamado 'Día Mundial contra la Esclavitud Infantil'

Poco después, este pequeño gran hombre, retornó a su patria, Pakistán. Una mañana de Pascua, 16 de Abril de 1995, mientras estaba disfrutando de su nueva bicicleta cerca de su casa, Iqbal fue asesinado a disparos por un desconocido. Nadie nunca averiguó quien lo hizo, pero todo el mundo supo que fue un miembro de la mafia que controlan las industrias de alfombras, porque desde su primer discurso, estas compañías perdieron grandes sumas de beneficios.

Cinco años después de su trágica muerte, en el año 2000, se otorgó el ‘Premio de los Niños del Mundo’ por primera vez. A título póstumo, fue concedido a Iqbal Masih. En el instituto de Massachussets, Estados Unidos, donde dio uno de sus primeros discursos, recaudaron más de 150.000 dólares para la creación de una escuela en Pakistán que llevara su nombre y que fue inaugurada en 1997. Desde entonces, el 16 de Abril es proclamado ‘Día Mundial contra la Esclavitud Infantil’.

Iqbal Masih fue uno de los más grandes luchadores por la justicia de nuestro mundo, un héroe que sigue inspirando a muchos niños esclavos y adultos. Desde aquí vaya mi recuerdo, y mi más sincera admiración. Gracias Iqbal.

Artículo original en Bottup: Día Internacional contra la Esclavitud Infantil: 16 años después del asesinato de Iqmal Masih


Se estima que en Senegal hay unos 300.000 niños de la calle, abandonados por sus padres porque no pueden mantenerlos

Periodista ciudadana autora: Alicia Mora Editado por: Redacción Bottup


Niño de la calle. Senegal, julio 2010. Foto: A. Mora

Niño de la calle. Senegal, julio 2010. Foto: A. Mora

En Senegal, soy una ‘toubab‘, una (blanca) más. No dejo de ver niños de la calle por todo el país. Son los llamados ‘talibé’, que hace referencia a un joven de entre 3 y 15 años, que aprende el Corán con un maestro, el marabú. Sin embargo, actualmente, el término casi se ha convertido en sinónimo de niño de la calle, abandonados por sus padres al no poderlos mantener.

Según estadísticas de la ONG ‘Tostan, hay unos 300.000 niños senegales de la calle. Sin futuro, totalmente perdidos y expuestos a multitud de enfermedades. Van siempre con un cubo, recipiente o lata oxidada para que alguien le dé comida y ahora, más prioritario, dinero: suele ser un mínimo diario de 500 francos CFA (1 dólar), siguiendo las consignas del maestro, pues se tienen que pagar sus estudios coránicos. En Senegal un 95% de la población son musulmanes.

Vagabundean durante todo el día para dedicarse a la mendicidad, en beneficio de sus maestros, que les obligan a ingresar esa cantidad fija de dinero. Mi guía me dice que, en teoría, esta cantidad de dinero permite cobrar los gastos alimentarios para la subsistencia del alumno, pero en realidad esa suma va
al bolsillo del maestro
.

Niños senegales obligados a mendigar. Foto: A. Mora

Niños senegales obligados a mendigar. Foto: A. Mora

No puedo evitar pensar en voz alta que son generaciones y generaciones perdidas en un país que navega a la deriva y que el único futuro que muchos jóvenes se plantean es arriesgar sus vidas en pateras que salen por toda la costa de Senegal. Los he visto en Dakar, en zonas rurales, en playas turísticas. No es fácil contemplarlos si te pones las gafas de la cruda realidad. Para muchos son invisibles. Los guardas de seguridad de los hoteles los espantan como a perros, tirándoles piedras. Es una costumbre que ya no me sorprende. Ya he visto cómo les llovía piedras a los niños y niñas pobres de Egipto o cómo los policías hindúes persuadían a palazos para que los pequeños no molestaran a los que iban a comer al McDonald’s.

En Senegal estos niños suelen ir en grupo. Tienen su propia jerarquía: el mayor es el que se impone a los más pequeños y el único objeto de valor que poseen es el cubo que sujetan a todas horas y durante todos los días del año. Ellos nos demandan monedas, desesperados y hambrientos. Tienen la mirada dura, de adulto, que ha vivido cien años. Muchos medios de comunicación locales dicen que frecuentemente se han dado casos de malos tratos y de torturas por parte de algunos maestros. Aquí en las calles de Dakar y por cualquier zona de este país Dickens tendría su particular Oliver Twist.

Me acerco a ellos, me enseñan su cubo. A pesar de su condición, no olvidan una sonrisa y la calidez con el extranjero. Senegal es un pueblo amable, tolerante y cercano. Les doy chocolate en crema, mermeladas y, cómo no, lápices y los más pequeños comienzan a devorar el borrador que está en el extremo. Los mayores utilizan el lápiz como cuchara para poder comer el dulce tesoro que contienen los envases.

De momento las niñas de escasos recursos se quedan en casa cuidando del hogar, de sus hermanos pequeños y no reciben ningún tipo de educación. Las tasas de analfabetismo están en 48,9% en los hombres y un 70,8% en las mujeres. Foto: A. Mora

Es dolorosamente urgente que se produzca una verdadera revolución educativa en este país. Es algo más que un simple lápiz. Se necesita comenzar a construir los cimientos para recuperar a todos estos niños perdidos con sistemas de protección del menor y sensibilizar a líderes religiosos del país. Pero de momento, donde las autoridades son conocedores de esta realidad y siguen callando y mirando hacia otro lado mientras que esta situación no produzca demasiado ruido.

Artículo original en Bottup: Los niños perdidos de Senegal


OPINIÓN / Los derechos de los niños es una lucha que llevan a cabo muchas asociaciones y ONG´s en el mundo. Desde nuestra plataforma apoyamos este trabajo y esperemos que algún día los niños no sufran en este mundo

Periodista ciudadano autor: Yo me bajo del sistema Editado por: Redacción Bottup

Paseando por Egipto, lejos, muy lejos de humos, cenizas y de cuantos problemas ocupan las televisiones europeas, he visitado y observado impresionantes obras de arte de más de 4.000 años.

Zayed y Alâ no pierden su sonrisa

Zayed y Alâ no pierden su sonrisa

4.000 años han pasado y la historia de Zayed y Alâ no quedará grabada en ninguna piedra, ni expuesta en ningún museo. Uno tiene 13 años y el otro 12. Circulaban vendiendo collares y pulseras por el Zoco del Cairo.

Tanto tiempo después y sigue siendo crucial para el destino de una vida, dónde has nacido.

Yo he nacido en España y he tenido una infancia feliz, llena de juego, amor, comida y casa. Ellos han nacido en El Cairo, y, a pesar de su edad, venden souvenires a turistas que los miran con mala cara porque los persiguen con el afán de sonsacarles unos euros.

Después de tomarnos unos refrescos con ellos y de llevarnos de paseo por su barrio, es fácil darse cuenta que los niños básicamente quieren comer, jugar, sentirse protegidos y que se les dé amor.

Los derechos de los niños se firmaron en 1989. Pero siguen siendo muchos los que en este mundo son utilizados para las guerras, la explotación, el tráfico de órganos y para ese tipo de crueldades fabricadas y permitidas por el adulto, que ni mucho menos deben de conocer ni vivir los niños.

Sé que esto es muy simplista. Pero yo sólo quiero que los Derechos de los Niños se respeten en cualquier parte del mundo y lucharé contra quien sea y cómo sea porque eso ocurra algún día.

Tal vez dentro de 4.000 años lo hayamos conseguido.

La Declaración Universal de los Derechos del Niño, establece, entre otros, que:

  1. Los niños tienen derecho al juego.
  2. Los niños tienen derecho a la libertad de asociación y a compartir sus puntos de vista con otros.
  3. Los niños tienen derecho a dar a conocer sus opiniones.
  4. Todos los niños tienen derecho a una familia.
  5. Los niños tienen derecho a la protección durante los conflictos armados.
  6. Todos los niños tienen derecho a la libertad de conciencia.
  7. Los niños tienen derecho a la protección contra el descuido o trato negligente.
  8. Los niños tienen derecho a la Protección Contra el Trabajo Infantil.
  9. Los niños tienen derecho a la información adecuada.
  10. Los niños tienen derecho a la Libertad de Expresión.
  11. Los niños tienen derecho a la Protección Contra la Trata y el Secuestro.
  12. Los niños tienen derecho a conocer y disfrutar de nuestra cultura.
  13. Los niños tienen derecho a la protección contra las minas terrestres.
  14. Los niños tienen derecho a la protección contra todas las formas de explotación.
  15. Los niños tienen derecho a la intimidad.
  16. Todos los niños tienen derecho a la protección de los conductores imprudentes.
  17. Los niños tienen derecho a crecer en una familia que les de afecto y amor.
  18. Todos los niños tienen derecho a un nombre y una nacionalidad.
  19. Todos los niños tienen derecho a la alimentación y la nutrición.
  20. Todos los niños tienen derecho a vivir en armonía.
  21. Todos los niños tienen derecho a la diversión.
  22. Todos los niños tienen derecho a la igualdad.

María R.

Más información:
Yo me bajo
Firmas por la Contra Reforma

La noticia original en Bottup: Mundos alejados de las cenizas y el humo…