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COLOMBIA / Rosa Elvira Cely fue violada y asesinada. El nivel de brutalidad de este crimen sacudió a la sociedad colombiana, cuya sensibilidad parecía estar anestesiada por más de 60 años de conflicto armado

Periodista ciudadano autor: Andrés Monroy Gómez Editado por: Redacción Bottup

Por Andrés Monroy Gómez
@AndresMonroyG


Miles de personas se manifestaron 7 días después de su muerte

Miles de personas se manifestaron 7 días después de su muerte

Rosa Elvira Cely, de 35 años de edad y madre de una niña de 12 años, fue violada y golpeada el 23 de mayo. Los agresores, sin creer que Rosa hubiera sobrevivido a su macabra tortura, la abandonaron en un céntrico parque de la capital colombiana.

Como en muy pocos casos ocurre, Rosa logró avisar telefónicamente a las autoridades y describir a los autores de su tortura. Víctima de múltiples heridas, sintetizadas por la prensa nacional como un ‘empalamiento’, el 28 de mayo murió.

Siete días después miles de colombianos se movilizaron para pedir justicia, bajo la consigna ‘Ni una Rosa más’, en referencia al deseo generalizado de que no se siga repitiendo la tragedia que padeció Rosa Elvira Cely en otras mujeres. ‘Ni una más’, porque los casos de violencia sexual cada vez son más frecuentes, llegando incluso a denunciarse dos aspectos preocupantes al respecto: el alto índice de impunidad en las investigaciones judiciales por agresiones a mujeres y la utilización de la violencia sexual como arma de guerra.

Se denuncia el alto índice de impunidad en las investigaciones judiciales por agresiones a mujeres y la utilización de la violencia sexual como arma de guerra

Según cifras manejadas por las organizaciones Oxfam y la Casa de la Mujer, 94.565 mujeres fueron violadas entre los años 2001 y 2009. Esta compleja patología social se acentúa debido al conflicto armado interno.

Según Oxfam, 2 de cada 10 mujeres desplazadas han huido a causa de la violencia sexual (actualmente se estima que en Colombia hay más de 3 millones de personas desplazadas por el conflicto armado). En el informe ‘La violencia sexual en Colombia. Un arma de Guerra‘, publicado en 2009, se denunció que en el conflicto colombiano “la violencia sexual ha sido empleada como arma de guerra por todos los grupos armados –fuerzas militares del Estado, paramilitares y grupos guerrilleros– tanto contra las mujeres civiles como contra sus propias combatientes”.

En los más recientes informes sobre derechos humanos en Colombia se hizo especial referencia a la violencia sexual.

Según el Informe de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos – 2011, durante el año pasado “se continuaron reportando actos de violencia sexual relacionados con el conflicto, algunos cometidos con especial grado de sevicia, atribuidos a grupos armados ilegales. Agrega más adelante el informe que “la lucha contra la impunidad de los delitos sexuales relacionados con el conflicto sigue requiriendo esfuerzos especiales de parte del sistema judicial. Por ejemplo, a noviembre, sólo cuatro casos se encuentran en etapa de juicio de los 183 que la Corte Constitucional en su Auto 92 de 2008 ordenó a la Fiscalía investigar a la mayor brevedad posible. El juicio sobre el asesinato de tres niños víctimas de violencia sexual, presuntamente cometido por un miembro del Ejército en Arauca en 2010, avanza despacio”.

Este último caso es el de Jenny Torres Jaimes, de 14 años, violada, torturada y asesinada el 14 de octubre de 2010. Los tentáculos de la sevicia del agresor, llegaron a cegar las vidas de los dos hermanos de Jenny, 9 y 6 años para que no fuera denunciado. Luego, en marzo de 2011 la jueza encargada del caso fue asesinada. Hasta ahora no hay un fallo definitivo sobre la responsabilidad del teniente del ejército Raúl Muñoz, principal sospechoso de la violación de Jenny y el asesinato de ella y sus hermanos.

Según Oxfam y la Casa de la Mujer, casi 95.000 mujeres fueron violadas entre 2001 y 2009

Casos como éste han hecho que Margot Wallström, representante especial del Secretario General de Naciones Unidas sobre la Violencia Sexual en los conflictos, afirmara en una reciente visita a Colombia, que en este país “reina la impunidad en muchos los casos que vinculan directamente a la mujer”.

En el Informe anual del Departamento de Estado de Estados Unidos (2011), se incluye dentro de los problemas más graves que afectan la situación de derechos humanos en Colombia, la violencia contra las mujeres y la trata de personas.

Ante la ausencia de una base de datos completa o consolidada sobre la incidencia de la violencia sexual en el conflicto armado, este informe acoge los resultados del estudio titulado ‘Saquen mi cuerpo de la guerra‘, publicación financiada por Oxfam Internacional en 2010. Allí se estima que 489.687 mujeres han sido víctimas de violencia sexual. Casi el 20% de estos casos corresponden a violaciones y la mitad de las víctimas fueron violadas al menos dos veces. La definición de violencia sexual incluye el acoso, la regulación de la vida social, el trabajo doméstico forzado, prostitución forzada, el aborto forzado, embarazo forzado y la esterilización forzada. El estudio estima que el 30% de la violencia fue perpetrada por actores armados.

La impunidad en estos casos suele ser otro factor preocupante señalado en el informe. La tasa de enjuiciamiento en los casos de violación es muy baja. Durante 2011, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses identificó 18.044 casos de presuntos delitos sexuales, especialmente en el marco del conflicto armado y 38.000 casos de violencia doméstica.

Por su parte, de acuerdo al informe anual de la organización Human Rights Watch, los grupos sucesores de los paramilitares, son responsables de gran parte de los casos de violaciones sexuales y otras formas de violencia sexual. Agrega más adelante el informe que “la impunidad de la violencia sexual, especialmente en casos de violencia vinculada con el conflicto armado, continúa siendo un problema”.

El informe ‘Saquen mi cuerpo de la guerra’ estima que casi medio millón de mujeres ha sido víctima de violencia sexual. El 30% de los agresores eran actores armados

Finalmente, el Informe anual 2012 de Amnistía Internacional apunta a evaluar el compromiso del gobierno colombiano para poner fin a la impunidad por los abusos contra los derechos humanos, resaltando los avances en algunos casos emblemáticos, “no obstante, las autoridades no garantizaron el procesamiento de la mayoría de los responsables, especialmente los de delitos sexuales contra mujeres y niñas”.

Amnistía Internacional hace énfasis en denunciar las amenazas y homicidios contra las defensoras de los derechos humanos y las dirigentes comunitarias, especialmente las que trabajaban en cuestiones relacionadas con las tierras. En junio de 2011 varias organizaciones no gubernamentales, muchas de ellas de mujeres, recibieron por correo electrónico una amenaza de muerte del grupo paramilitar Águilas Negras-Bloque Capital: “Sentencia a la pena de muerte a las perras guerrilleras de las FARC, las cuales se oponen a las políticas de nuestro gobierno”.

Este capítulo específico del informe de Amnistía Internacional concluye señalando que “la impunidad por estos crímenes continuaba siendo significativamente superior que por otros tipos de abusos contra los derechos humanos”.

Faltan las palabras para describir el oscuro panorama de una sociedad donde las mujeres son agredidas de esta manera. Sólo resta la esperanza de que la movilización ciudadana en rechazo al crimen contra Rosa Elvira sea el comienzo de una nueva etapa de conciencia sobre la importancia del respeto por la dignidad de la humanidad, que comienza por el respeto a las mujeres.

Artículo original en Bottup: No más ‘Rosas’ maltratadas


ENTREVISTA / La coordinadora del centro de emergencia de la mujer del MINDES de Chiclayo, Angélica Musayon Chira, relata la situación de la violencia de género en el Perú

El feminicidio, si hay confesión sincera, ‘merece’ sólo 10 años de cárcel en el Perú

Periodista ciudadana autora: Cristel Ysabel Ordónez Editado por: Redacción Bottup

Cristel Ysabel Ordóñez. A diario se escucha hablar de homicidio, parricidio, pero no es habitual el término feminicidio, ¿qué es el feminicidio?

Angélica Musayon Chira. El feminicidio o femicidio, ambas categorías, términos aceptados en las terminologías que señala o pretende describir el homicidio de mujeres. En nuestro código penal existe el homicidio, que es la muerte del hombres (homo = hombre – cidio=muerte). Dentro de esta categoría de homicidio siempre se ha pretendido recoger las muertes de las mujeres también. Esto ha traído como dificultad la falta de visibilizacion de la problemática, de poder ver cuántas mujeres han sido asesinadas por diversas situaciones dentro de la sociedad y su entorno. Por eso es que en otros países se ha ido implementando este término, ya que se ha podido ver que la muerte de mujeres supera a la muerte de varones. Y muchas de estas muertes se producen por miembros de su entorno familiar.

“A muchos hombres les cuesta aceptar el nuevo rol que está asumiendo la mujer en la familia y en la sociedad, que tienen las mismas capacidades, potencialidades y oportunidades que los hombres”

C.Y.O. “Desquiciado sujeto ahorca a esposa porque tenía problema”. ¿Cuál es la principal causa para que ocurra el feminicidio?

A.M.C. La principal causa por la que vienen ocurriendo estos hechos de violencia fatal contra la mujer se debe a que son víctimas de violencia familiar, que comienza a aparecer dentro de su relación de pareja por episodios inofensivos al inicio. Esta situación se agrava llegando a tener conclusión a la muerte de la víctima, que generalmente es una mujer, cuando se produce el feminicidio.

C.Y.O. ¿Por qué sucede esto?

A.M.C. La muerte de mujeres, la violencia cotidiana contra la mujer, aparece porque existen relaciones de género subordinadas, una respecto a la otra, la relación de género femenino subordinada al género masculino, que debe ser socialmente aceptada, y hoy día con los cambios que viene haciendo la sociedad, con el rol nuevo que está jugando la mujer con la familia y en la sociedad, este orden está sufriendo un cambio radical en su estructura y en su concepción. Es por eso que a muchos hombres y a la sociedad les cuesta aceptar que las mujeres tienen capacidades, tienen potencialidades, deben tener acceso a las mismas oportunidades que los hombres.

Cuando la mujer sale del hogar a trabajar, a realizarse como profesional, encuentra a un varón que quiere ponerle limites, y cuando ella no se somete, entonces comienza la violencia. Cuando la mujer no cumple con los roles tradicionales como barrer, planchar, cocinar, cuidara los hijos, además de trabajar fuera de la casa, entonces se inician los episodios de violencia que muchas veces terminan con la muerte de la mujer.

Nosotros tenemos que tener en claro, que no hay una razón, salvo excepciones en las que se produzca la violencia contra la mujer porque su agresor posee una enfermedad mental o patología mental. Pero en la mayoría de los casos son razones sociales asociadas al machismo imperante en nuestra sociedad lo que ocasiona la violencia contra la mujer, y en forma más extrema, contra ella, con la muerte.

“Cuando la mujer sale del hogar a trabajar, a realizarse como profesional, encuentra a un varón que quiere ponerle limites, y cuando ella no se somete, entonces comienza la violencia”

Hay que tener en claro que muchos medios de comunicación justifican la violencia por medio de los celos y la infidelidad. El agresor, luego que ha terminado con la vida de la víctima, señala como causa que ha sido víctima de una infidelidad o adulterio, motivo que no justifica la muerte de un ser humano. Hoy tenemos instituciones tutelares que garantizan los derechos de quien ha sido víctima de un adulterio, que puede quedarse con los hijos, con una ventaja sobre el patrimonio, lo que no justifica que ésta sea una razón válida aceptada por la sociedad para que pueda justificarse un asesinato.

C.Y.O. ¿En Lambayeque existe un registro de víctimas de feminicidio?

A.M.C. A partir del año 2009 la Ministra de la Mujer, Carmen Mildoso, implementó una política de Estado, en la cual el Estado tenía que comenzar a registrar las muertes de mujeres. Es así que a través del MIMDES se lleva a cabo un registro a nivel regional de la muertes de mujeres que vienen ocurriendo, también se registran estos hechos a través del ministerio público, donde se registran todos estos actos de violencia extrema contra la mujer.

C.Y.O. ¿Dónde lo podemos encontrar?

A.M.C. En la página web del MIMDES, www.mimdes.gob.pe, y en la página virtual del ministerio púbico, que tiene un data actualizada sobre esta problemática.

C.Y.O. ¿Cuál es el caso más alarmante de feminicidio en Lambayeque?

A.M.C. Hemos tenido varios casos en lo que va de año. Ya tenemos cinco muertes registradas de mujeres a manos de sus parejas. Hay casos muy extremos, todos ellos lamentables, hombres que llevaron a sus mujeres con engaños para quedarse con ella a solas, y asesinatos cometidos con premeditación y alevosía porque el agresor ya había llevado al encuentro con su pareja un puñal, un arma blanca, que utilizó para poder terminar con la vida de la víctima.

“En la mayoría de los casos son razones asociadas al machismo imperante en nuestra sociedad lo que ocasiona la violencia contra la mujer”

C.Y.O. El MINDES reporta 67 casos de feminicidio y 22 tentativas. ¿Cuáles son los castigos que reciben de parte de la justicia las personas que cometen este crímen?

A.M.C. Cuando hablamos de la muerte de un ser humano asesinado, ya estamos hablando de un delito penal. Las penas pueden ir desde los 25 a 30 años de cárcel. Hay beneficios que la legislación contempla, como son el beneficio del acogimiento a la confesión sincera, lo cual podría rebajar la pena a 10 años. Así están nuestras leyes. Aquí hay limitaciones de tipo legal que no permiten sancionar adecuadamente al agresor, lo cual tiene que cambiar, ya que está en las manos de nuestros legisladores congresistas el poder mejorar estas normativas.

C.Y.O. ¿Cuáles son las estrategias para la erradicación del feminicidio en Lambayeque?

A.M.C. Estamos trabajando en una fuerte labor protectora, para prevenir los actos de violencia contra la mujer. Estamos trabajando con las instituciones educativas, con diversas organizaciones sociales, como comedores populares, vasos de leche, grupos organizados de mujeres, a fin de que ellas puedan prevenir estos hechos, saber actuar frente a una situación de violencia. El consejo principal que tenemos que tener en cuenta es que si en una relación comienzan a aparecer actos de violencia, los miembros de esta pareja deben tomar distancia, porque hay un alto riesgo de que uno de los episodios sea contundente y pueda terminar con la vida de las personas.

C.Y.O. Se  habla de doce casos de feminicidio en Lambayeque, ¿qué hacen las autoridades para evitar este problema?

A.M.C. Estamos trabajando de manera coordinada a nivel de la mesa de concertación de luchar contra la violencia familiar y sexual. Asímismo, hemos conformado la mesa universitaria por la no violencia familiar y sexual, estamos trabajando con los centros superiores de estudio, a fin que los futuros profesionales puedan abordar esta problemática desde todos lo campos de acción profesional que tengan en el futuro.

“Las penas pueden ir desde los 25 a 30 años de cárcel. El acogimiento a la confesión sincera puede rebajar la pena a 10 años. Las leyes tienen que cambiar”

También venimos trabajando intersectorialmente con la policía nacional del Perú, el sector salud, educación, con el Ministerio de Justicia y el Gobierno Regional, a fin de establecer políticas claras con presupuesto, que nos permitan realizar una fuerte labor de prevención y orientación, consejería con la población que es víctima de estos hechos para que puedan tomar las medidas de prevención a tiempo para que no ocurran estas lamentables muertes de mujeres, que frente a ello no podemos hacer nada.

Los feminicidios muestran una baja en la política del Estado frente a la violencia contra la mujer. Si los femicidios aumentan hay una preocupación y una llamada de atención que tenemos que hacer a las autoridades, y eso quiere decir que se viene haciendo muy poco frente a esta problemática.

C.Y.O. El MINDES ha realizado campañas frente al feminicidio, ¿en qué consisten?

A.M.C. Hemos realizado pasacalles, campañas de sensibilización descentralizadas en los distritos de José Leonardo Ortiz, La Victoria , en Picsis, y, de forma permanente en los distritos de Zaña y Saltur.

Realizamos cursos de capacitación y prevención para que la gente se informe de este tema, que ya sobrepasa barreras.

C.Y.O. ¿Cuáles son los resultados que han recibido al realizar estas campañas?

A.M.C. La población ya se encuentra en la capacidad de identificar la problemática, establecer sus denuncias, y saber dónde acudir a las instituciones para buscar el apoyo, ayuda y orientación necesaria.

C.Y.O. ¿Quiénes colaboran en estas campañas?

A.M.C. Tenemos constante apoyo de la sociedad civil, a través de la ONG Madres Hombres. Trabajamos con Aldeas Infantiles SOS, Centro Esperanza, Centro Santa Ángela, Grupo Mujer, Horizonte Humano, colegios profesionales y diversas iglesias.

“Trabajamos intersectorialmente con la policía nacional, el sector salud, educación, el Ministerio de Justicia, el Gobierno regional. También con ONG’s, asociaciones…”

C.Y.O. En Chiclayo, ¿qué eventos se encuentra realizando el MINDES para informar a la población de este problema que está afectando a la población peruana?

A.M.C. Estamos trabajando de manera permanente con los medios de comunicación para así poder llegar a la población. Nos encontramos realizando charlas constantes a padres de familia en los centros educativos, orientamos a las madres de las distintas organizaciones sociales de base, estamos conformando facilitadoras de acción en el distrito de José Leonardo Ortiz.

C.Y.O. ¿Cuáles son los slogan que utiliza el MINDES como campaña para disminuir las cifras de feminicidios en el país?

A.M.C. Tenemos diversos slogans como: ‘El amor nunca lastima’, ‘Ni una muerte más’, ‘Basta ya a la muerte de mujeres’, ‘Las mujeres somos seres humanos’, ‘Es imperdonable destruir la vida de otra persona’; y posteriormente iremos implementando.

C.Y.O. ¿Cuáles son las ciudades con más índices de feminicidios en el país?

A.M.C. Lima es una de la ciudades con más índices de femicidio en el país, a nivel de la región Lambayeque tenemos el distrito de José Leonardo Ortiz.

C.Y.O. ¿Cómo se puede prevenir el feminicidio?

A.M.C. A través de una fuerte labor preventiva, donde se involucren los sectores del Estado: salud, educación, los gobiernos locales, la policía nacional, el sector justicia, ya que tenemos que ser implacables en la aplicación de la justicia, para dejar presente que toda persona que acabe con la vida de un ser humano puede ser sancionado de una manera severa.

Artículo original en Bottup: “La violencia contra la mujer aparece porque existen relaciones de género subordinadas, aceptadas por la sociedad”