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COLOMBIA / Rosa Elvira Cely fue violada y asesinada. El nivel de brutalidad de este crimen sacudió a la sociedad colombiana, cuya sensibilidad parecía estar anestesiada por más de 60 años de conflicto armado

Periodista ciudadano autor: Andrés Monroy Gómez Editado por: Redacción Bottup

Por Andrés Monroy Gómez
@AndresMonroyG


Miles de personas se manifestaron 7 días después de su muerte

Miles de personas se manifestaron 7 días después de su muerte

Rosa Elvira Cely, de 35 años de edad y madre de una niña de 12 años, fue violada y golpeada el 23 de mayo. Los agresores, sin creer que Rosa hubiera sobrevivido a su macabra tortura, la abandonaron en un céntrico parque de la capital colombiana.

Como en muy pocos casos ocurre, Rosa logró avisar telefónicamente a las autoridades y describir a los autores de su tortura. Víctima de múltiples heridas, sintetizadas por la prensa nacional como un ‘empalamiento’, el 28 de mayo murió.

Siete días después miles de colombianos se movilizaron para pedir justicia, bajo la consigna ‘Ni una Rosa más’, en referencia al deseo generalizado de que no se siga repitiendo la tragedia que padeció Rosa Elvira Cely en otras mujeres. ‘Ni una más’, porque los casos de violencia sexual cada vez son más frecuentes, llegando incluso a denunciarse dos aspectos preocupantes al respecto: el alto índice de impunidad en las investigaciones judiciales por agresiones a mujeres y la utilización de la violencia sexual como arma de guerra.

Se denuncia el alto índice de impunidad en las investigaciones judiciales por agresiones a mujeres y la utilización de la violencia sexual como arma de guerra

Según cifras manejadas por las organizaciones Oxfam y la Casa de la Mujer, 94.565 mujeres fueron violadas entre los años 2001 y 2009. Esta compleja patología social se acentúa debido al conflicto armado interno.

Según Oxfam, 2 de cada 10 mujeres desplazadas han huido a causa de la violencia sexual (actualmente se estima que en Colombia hay más de 3 millones de personas desplazadas por el conflicto armado). En el informe ‘La violencia sexual en Colombia. Un arma de Guerra‘, publicado en 2009, se denunció que en el conflicto colombiano “la violencia sexual ha sido empleada como arma de guerra por todos los grupos armados –fuerzas militares del Estado, paramilitares y grupos guerrilleros– tanto contra las mujeres civiles como contra sus propias combatientes”.

En los más recientes informes sobre derechos humanos en Colombia se hizo especial referencia a la violencia sexual.

Según el Informe de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos – 2011, durante el año pasado “se continuaron reportando actos de violencia sexual relacionados con el conflicto, algunos cometidos con especial grado de sevicia, atribuidos a grupos armados ilegales. Agrega más adelante el informe que “la lucha contra la impunidad de los delitos sexuales relacionados con el conflicto sigue requiriendo esfuerzos especiales de parte del sistema judicial. Por ejemplo, a noviembre, sólo cuatro casos se encuentran en etapa de juicio de los 183 que la Corte Constitucional en su Auto 92 de 2008 ordenó a la Fiscalía investigar a la mayor brevedad posible. El juicio sobre el asesinato de tres niños víctimas de violencia sexual, presuntamente cometido por un miembro del Ejército en Arauca en 2010, avanza despacio”.

Este último caso es el de Jenny Torres Jaimes, de 14 años, violada, torturada y asesinada el 14 de octubre de 2010. Los tentáculos de la sevicia del agresor, llegaron a cegar las vidas de los dos hermanos de Jenny, 9 y 6 años para que no fuera denunciado. Luego, en marzo de 2011 la jueza encargada del caso fue asesinada. Hasta ahora no hay un fallo definitivo sobre la responsabilidad del teniente del ejército Raúl Muñoz, principal sospechoso de la violación de Jenny y el asesinato de ella y sus hermanos.

Según Oxfam y la Casa de la Mujer, casi 95.000 mujeres fueron violadas entre 2001 y 2009

Casos como éste han hecho que Margot Wallström, representante especial del Secretario General de Naciones Unidas sobre la Violencia Sexual en los conflictos, afirmara en una reciente visita a Colombia, que en este país “reina la impunidad en muchos los casos que vinculan directamente a la mujer”.

En el Informe anual del Departamento de Estado de Estados Unidos (2011), se incluye dentro de los problemas más graves que afectan la situación de derechos humanos en Colombia, la violencia contra las mujeres y la trata de personas.

Ante la ausencia de una base de datos completa o consolidada sobre la incidencia de la violencia sexual en el conflicto armado, este informe acoge los resultados del estudio titulado ‘Saquen mi cuerpo de la guerra‘, publicación financiada por Oxfam Internacional en 2010. Allí se estima que 489.687 mujeres han sido víctimas de violencia sexual. Casi el 20% de estos casos corresponden a violaciones y la mitad de las víctimas fueron violadas al menos dos veces. La definición de violencia sexual incluye el acoso, la regulación de la vida social, el trabajo doméstico forzado, prostitución forzada, el aborto forzado, embarazo forzado y la esterilización forzada. El estudio estima que el 30% de la violencia fue perpetrada por actores armados.

La impunidad en estos casos suele ser otro factor preocupante señalado en el informe. La tasa de enjuiciamiento en los casos de violación es muy baja. Durante 2011, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses identificó 18.044 casos de presuntos delitos sexuales, especialmente en el marco del conflicto armado y 38.000 casos de violencia doméstica.

Por su parte, de acuerdo al informe anual de la organización Human Rights Watch, los grupos sucesores de los paramilitares, son responsables de gran parte de los casos de violaciones sexuales y otras formas de violencia sexual. Agrega más adelante el informe que “la impunidad de la violencia sexual, especialmente en casos de violencia vinculada con el conflicto armado, continúa siendo un problema”.

El informe ‘Saquen mi cuerpo de la guerra’ estima que casi medio millón de mujeres ha sido víctima de violencia sexual. El 30% de los agresores eran actores armados

Finalmente, el Informe anual 2012 de Amnistía Internacional apunta a evaluar el compromiso del gobierno colombiano para poner fin a la impunidad por los abusos contra los derechos humanos, resaltando los avances en algunos casos emblemáticos, “no obstante, las autoridades no garantizaron el procesamiento de la mayoría de los responsables, especialmente los de delitos sexuales contra mujeres y niñas”.

Amnistía Internacional hace énfasis en denunciar las amenazas y homicidios contra las defensoras de los derechos humanos y las dirigentes comunitarias, especialmente las que trabajaban en cuestiones relacionadas con las tierras. En junio de 2011 varias organizaciones no gubernamentales, muchas de ellas de mujeres, recibieron por correo electrónico una amenaza de muerte del grupo paramilitar Águilas Negras-Bloque Capital: “Sentencia a la pena de muerte a las perras guerrilleras de las FARC, las cuales se oponen a las políticas de nuestro gobierno”.

Este capítulo específico del informe de Amnistía Internacional concluye señalando que “la impunidad por estos crímenes continuaba siendo significativamente superior que por otros tipos de abusos contra los derechos humanos”.

Faltan las palabras para describir el oscuro panorama de una sociedad donde las mujeres son agredidas de esta manera. Sólo resta la esperanza de que la movilización ciudadana en rechazo al crimen contra Rosa Elvira sea el comienzo de una nueva etapa de conciencia sobre la importancia del respeto por la dignidad de la humanidad, que comienza por el respeto a las mujeres.

Artículo original en Bottup: No más ‘Rosas’ maltratadas


Miles de personas se manifiestan en 30 ciudades colombianas

Colombia se suma a la dinámica mundial de expresiones ciudadanas de disconformidad con sus gobernantes

Periodista ciudadano autor: Andrés Monroy Gómez Editado por: Redacción Bottup

Los ciudadanos depositaron papeletas con el nombre de la persona o entidad que consideran más corrupta de Colombia en un gigantesco ataúd negro

Los ciudadanos depositaron papeletas con el nombre de la persona o entidad que consideran más corrupta de Colombia en un gigantesco ataúd negro

En el mundo las expresiones de inconformidad ciudadana cada día son más frecuentes. El movimiento ‘Manos limpias’ de Colombia convocó a una marcha contra la corrupción, en medio de constantes escándalos que comprometen a altos funcionarios de los ocho años de gobierno de Álvaro Uribe Vélez.

Bogotá D.C., Colombia. “Vamos a notificar a los corruptos del despertar de nuestra nación”. Esta es la advertencia de los organizadores de la ‘Marcha de los antifaces’, que se llevó a cabo en 30 ciudades colombianas el domingo 21 de agosto.

Una primera impresión nos llevaría a pensar que se trata de la llegada a Colombia de la dinámica mundial de expresiones de inconformidad ciudadana frente a los gobiernos. La discreta participación de ciudadanos que creen que es hora de pasar del silencio a las palabras y de las palabras a los hechos, puede ser el primer paso para frenar la carrera de funcionarios públicos y particulares que encuentran en el desfalco a los recursos del Estado su principal fuente de riqueza.

Los manifestantes utilizaron antifaces negros aludiendo a los ‘ladrones de guante blanco’ que se enriquecen a costa de la vulneración de los derechos de la población

Durante las marchas del 21 de agosto, los manifestantes utilizaron antifaces negros, para representar a los ‘ladrones de cuello blanco’, que se han enriquecido a costa de la vulneración de los derechos de la población. En un gigantesco ataúd negro, que fue llevado a una calle céntrica de Bogotá, los ciudadanos depositaron papeletas con el nombre de la persona o entidad que consideraban como la más corrupta de Colombia.

Según el Manifiesto ‘Colombianos unidos por un país mejor’, “Son 200 años de historia y, sin el ánimo de ser pesimistas, podríamos decir que es la misma cantidad de tiempo que llevamos sumidos en el problema de la corrupción, éste flagelo es un monstruo de muchas cabezas que involucra al sector público y al privado, a nosotros, los ciudadanos, que con nuestra indiferencia alimentamos cada vez más éste mal”.

Gustavo Bolívar, libretista y uno de los organizadores de la marcha, reconoció ante la prensa que uno de los principales obstáculos para este tipo de iniciativas es la apatía social. Hay claridad en que esta marcha no acabará con la corrupción, pero mantienen la convicción de que se trata de un paso necesario, porque mientras exista corrupción en la administración “nosotros tenemos que salir cada año. Vamos a recoger firmas y pedir un referendo para hacer una reforma política que nazca del seno
de la sociedad civil”.

Gustavo Bolívar, organizador de la marcha

Gustavo Bolívar, organizador de la marcha

Entra en juego, para interpretar la participación o no de los ciudadanos en estas convocatorias, el temor a ser parte de expresiones de protesta social. Aunque no aflore en el discurso del siglo XXI, aún está en la información genética de los colombianos el temor por los horrores de la Violencia (con mayúscula) entre los partidos tradicionales a mediados del siglo XX, el exterminio de la Unión Patriótica, movimiento político que encarnó en su momento la posibilidad de una salida negociada al conflicto armado, o el asesinato de líderes políticos que fueron capaces de levantar su voz contra políticos corruptos que han echado raíces en las diferentes ramas del poder público. En parte esto explica el que la democracia colombiana no se caracterice por ser la expresión viva de la voluntad popular.

El abstencionismo, con esta y todas las causas que se le atribuyen, ha abierto el camino para que se consoliden micro empresas electorales, en muchas ocasiones resultado de alianzas entre políticos de oficio con el narcotráfico y los grupos armados ilegales. Ese mismo abstencionismo electoral parece desplegar su sombra sobre las iniciativas que reclaman transparencia administrativa.

Casos como el de Bogotá es un vergonzoso ejemplo de la alianza entre corruptos de los sectores público y privado. El Alcalde Mayor fue suspendido por la Procuraduría General de la Nación en el marco de una investigación disciplinaria, mientras que la Fiscalía ya le inició una investigación penal por los contratos celebrados con un grupo de empresarios privados, cuyo objeto era la construcción de vías para el transporte público masivo. Resultado de estos contratos: calles semidestruidas, monumentales trancones y una ciudad cada vez más incrédula de sus gobernantes. Esta coyuntura fue rápidamente aprovechada por los candidatos a la Alcaldía de Bogotá (cuya elección será el próximo 30 de octubre) para hacer presencia en la ‘Marcha de antifaces’ y comprometerse a acabar con la corrupción. Muchas promesas se hacen al calor de las urnas electorales, pero la realidad siempre ha sido frustrante.

Los antifaces negros representan a los políticos corruptos

Los antifaces negros representan a los políticos corruptos

Queda el reto de no permitir que el manto del olvido cobije hechos como el pago de recompensas por el asesinato de civiles acusándolos de ser guerrilleros (falsos positivos); la compra del voto de congresistas para aprobar la reelección presidencial y permitir que Álvaro Uribe prolongara su mandato durante otro periodo; la alianza de empresas encargadas de prestar servicios de salud para aumentar sus ganancias a costa de una deficiente atención de sus afiliados; la repartición de recursos públicos a familias adineradas, con el pretexto de subsidiar el desarrollo agropecuario; los constantes desfalcos en la contratación de obras públicas; la utilización de recursos humanos y técnicos de los organismos de seguridad para perseguir e intimidar a jueces, periodistas y líderes de la oposición; las falsas desmovilizaciones de paramilitares de derecha para mostrar aparentes resultados favorables en materia de seguridad, etc. Con la certeza de que la lista es mucho más extensa, se hace evidente la necesidad de una sociedad civil organizada que reivindique el derecho a tener gobernantes honestos. Es hora de que gobernantes y gobernados se desprendan del nefasto legado del expresidente liberal Julio César Turbay (1978-1982) para quien lo ideal era “reducir la corrupción a sus justas proporciones” y en su lugar dejar sin espacio político a los ladrones de lo público.

Texto y fotografías: Andrés Monroy Gómez
@AndresMonroyG

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Enlaces relacionados:

Video de la convocatoria

Más fotos de la marcha: Seryozem… imágenes y pocas palabras

Página ‘Marcha de los Antifaces

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Artículo original en Bottup: Colombia: antifaces contra la corrupción


FOTORREPORTAJE / El cura ha sido condenado a cinco años de cárcel aunque su defensa busca recurrir la sentencia

Periodista ciudadano autor: Óscar Pinal Editado por: Redacción Bottup

El sacerdote recibió el apoyo de representantes del PP ourensano y de la Iglesia, así como de otros simpatizantes

El sacerdote recibió el apoyo de representantes del PP ourensano y de la Iglesia, así como de otros simpatizantes

El caso del sacerdote y presidente de la Fundación San Rosendo, Benigno Moure, ha escrito un nuevo capítulo en la ciudad de Ourense, en este caso no por el hecho de que haya sido condenado a cinco años de prisión por estafar a una enferma de alzhéimer cerca de 600.000 euros, sino por el apoyo recibido por un sector de la ciudad ourensana.

Mientras la Justicia ha condenado al presidente de una fundación, de 78 años, por estafar a una anciana que residía en uno de sus centros, cientos de ourensanos se concentraban esta tarde en la ciudad para expresar su apoyo al sacerdote, del que destacaron su “labor humanitaria”, muchos de ellos afines al Partido Popular ourensano y a la Iglesia.

Entre los asistentes se encontraban José Luis Baltar, presidente de la Diputación de Ourense, miembros de la federación vecinal Limiar, de la Cámara de Comercio o de la Iglesia

Uno de los primeros en llegar fue el presidente de la Diputación de Ourense, José Luis Baltar, denunciado públicamente en numerosas ocasiones por los continuos casos de enchufismo en el ente provincial, arropado por numerosos militantes del Partido Popular, para expresar su apoyo al cura.

Tampoco faltaron los miembros de la federación vecinal Limiar, que subsiste en parte con subvenciones de la propia Diputación de Ourense, así como de una importante representación de la Cámara de Comercio, Confederación de Empresarios de Ourense, que expresaron su apoyo al sacerdote, a pesar de la condena en firme que recae sobre él.

Al lado de la comitiva de los populares estuvieron representantes del Obispado de Ourense y de la Iglesia.

Completó el mosaico el alcalde de Beade, de índole franquista, como él mismo se define, Senén Pousa.

De todos los asistentes, uno de los hechos más llamativos fue, sin embargo, la presencia de numerosos vecinos de Xinzo de Limia y trabajadores de los centros que forman parte de la fundación, que fueron fletados en autobuses para poder estar presentes en el acto celebrado en la plaza Bispo Cesáreo, a petición de la propia Confederación de Empresarios y la asociación de vecinos Limiar.

Indignados del 15M expresaron su desacuerdo con la manifestación de apoyo

Indignados del 15M expresaron su desacuerdo con la manifestación de apoyo

Durante los discursos, se pudieron escuchar algunas voces discordantes, en clara minoría, que censuraron la labor del sacerdote, conocido ya en algunos sectores como el ‘cura estafador’ y el ‘cura delincuente’, lo que generó momentos de tensión.

Indignados del 15M expresaron su disconformidad con el acto de apoyo a Moure, sumándose a las críticas realizadas ayer desde la Cig, lo que provocó momentos de tensión con los que estaban a favor del sacerdote, que increparon a los indignados su postura, y que motivó la presencia de efectivos de la Policía Local.

Condenado a cinco años de cárcel, la defensa busca en estos momentos recurrir la sentencia dictada por la Audiencia Provincial, con el objetivo de evitar que el sacerdote ourensano, de 78 años, tenga que ingresar en prisión.

Texto: Lorena R. de la Torre
Imágenes: Óscar Pinal Rodríguez

Artículo original en Bottup: Arropan en Ourense al sacerdote que estafó 600.000 euros a una enferma de alzhéimer


CRÓNICA / Los ‘camisas rojas’ tailandeses se manifiestan pidiendo democracia

“La situación ha mejorado, y esperamos elecciones libres para el próximo mes, de no ser así, seguiremos en las calles”

Periodista ciudadano autor: Omar Havana Editado por: Redacción Bottup


Durante la manifestación se recordó a los periodistas muertos por disparos de la policía hace un año

Durante la manifestación se recordó a los periodistas muertos por disparos de la policía hace un año

Bangkok (Tailandia). La noche cae sobre Bangkok, una fuerte lluvia monzónica acaricia las caras sonrientes de esas camisas rojas que un año después siguen pidiendo Democracia. Desde las primeras horas de hoy, domingo 10 de abril de 2011, casi 100.000 almas rojas ocupan el Monumento a la Democracia, donde hace un año exactamente fue asesinado el fotógrafo japonés Hiro Muramoto.

La amabilidad de estas personas sigue llamando mi atención, en tan solo cuatro horas abandonaré esta parte del Mundo Olvidado con el recuerdo de sus sonrisas. Hace un año empezó mi aventura como fotoperiodista. Acompañado de mi inseparable cámara recorría las calles de la ciudad roja, y ya entonces me hicieron sentir que independientemente del color de sus camisas, compartíamos un mismo sueño, la libertad. Hoy, si aún fuera posible, se han apoderado de mi corazón. El sentido homenaje a mi compañero Fabio Polenghi, asesinado el 19 de Mayo de 2010 en Bangkok, ha hecho que las lágrimas recorrieran mi cara una vez más.

Como me comentaba el antiguo teniente coronel Pisuth Sirimangkala, hoy convertido a abogado de los camisas rojas, “no entendemos por qué el Gobierno tailandés sigue insistiendo que no dispararon a los periodistas, todos sabemos que las balas procedían de los rifles de la policía, y sin embargo, en lugar de castigarlos, todos aquellos policías que asesinaron a inocentes seres humanos han sido promovidos, algunos incluso al rango de General, pero seguiremos pidiendo democracia, nadie nos
parará, porque Tailandia merece Libertad”.

Algunos 'camisas rojas' vestían la 'roja' de la selección española

Algunos 'camisas rojas' vestían la 'roja' de la selección española

Algunos líderes han salido de la cárcel para acudir a esta manifestación en el mismo lugar donde hace un año empezó el conflicto. Entre ellos un exultante Jatuporn Prompan calienta a la multitud con los mensajes dirigidos al Primer Ministro Abishit Vejjajiva. Como el mismo Jatuporn me confirma, “la situación ha mejorado, y esperamos elecciones libres para el próximo mes, de no ser así, seguiremos en las calles, de hecho, el 19 de mayo celebraremos otra concentración en el mismo lugar donde tu compañero Fabio fue asesinado”.

Una vez más todos me preguntan por Fabio, la cámara nos ha hermanado para siempre, y hoy más que nunca siento que debo estar a la altura de su gran trabajo, los que seguimos escribiendo la verdad de esos seres humanos sin voz tenemos la obligación de seguir luchando para que su muerte nunca quede en el olvido.

Todos quieren salir en la foto, todos sin excepción posan ataviados de rojo hasta las cejas, y a cambio, solo piden que contemos la verdad, “tú eres extranjero, en tu país puedes decir lo que realmente sucedió, sabemos que en Tailandia esto es muy difícil, por eso, te pedimos que por favor cuentes nuestra historia”, me susurra una mujer. “Muramoto murió buscando la verdad y nosotros debemos seguir su trabajo”, me dice un compañero japonés de la agencia Kyoto.

El Gobierno tailandés sigue insistiendo que no dispararon a los periodistas, todos sabemos que las balas procedían de la policía, y sin embargo, en lugar de castigarlos, han sido promovidos

Muchos utilizan la camisa de nuestra ‘roja’ para demostrar su admiración por esta causa, otros las del Liverpool con Torres en la espalda, y hasta los perros visten de rojo hoy. Todos quieren democracia, algunos han venido desde Australia para apoyar a sus familias, otros, lo más pobres, han tenido que viajar toda la noche para poder derramar las lágrimas de la libertad.

Hoy Bangkok vuelve a ser rojo, un color que hoy recuerda más que nunca a la sangre derramada por la democracia, a la muerte de mis compañeros, a la lucha por la libertad. Hoy Bangkok se despide de mí de la misma forma en que me recibió hace un año. Hoy Bangkok, grita ¡Democracia!

Pincha para aumentar cada una de las imágenes:

Artículo original en Bottup: Los camisas rojas toman Bangkok un año después


Cientos de personas protestan en España ante la embajada y consulados británicos para pedir la liberación de Julian Assange y el fin del acoso a Wikileaks

Autor: Redacción Bottup

(Redacción y agencias)

Uno de los 400 manifestantes que acudieron ayer ante la embajada británica en Madrid / Foto: Toni Ortiz

Uno de los 400 manifestantes que acudieron ayer ante la embajada británica en Madrid / Foto: Toni Ortiz

La indignación ciudadana por el acoso a Wikileaks y su cabeza más visible, Julian Assange, también se filtra: la marea de posts, tweets y todo tipo de mensajes, fotos, vídeos y montajes que circulan en crecimiento exponencial estos días por Internet comienza a ‘filtrarse’ hacia el ‘mundo real’.

Cientos de personas se concentraron el sábado en ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia para pedir la libertad del fundador de Wikileaks, Julian Assange, y exigir el fin del acoso a la organización -algo que preocupa hasta a la ONU- y la restitución de la página web. Las manifestaciones en España se suman a las convocadas de manera simultánea ante las embajadas británicas en países como Argentina, México, Colombia, Perú y Holanda.

Convocados por la plataforma Responsabilidad Social Ciudadana (RSCi) a través de la página Freewikileaks, los manifestantes no cesaron de gritar lemas como “Free Assange”, “Transparencia, libertad” o “lo llaman democracia y no lo es”,  y leyeron un manifiesto común en favor de la libertad de expresión y la transparencia, “un bien fundamental a preservar en cualquier sociedad que se haga llamar a sí misma democrática”. El único presidente o primer ministro democrático del mundo que ha salido en defensa de Julian Assange y Wikileaks ha sido, por ahora, Lula da Silva, quien, sin embargo, se encuentra en funciones ya que tras las últimas elecciones le sucederá en su cargo de presidente de Brasil su propia delfín, Dilma Roussef.

Madrid, Alicante, La Coruña, Barcelona, Sevilla, Valencia, Zaragoza y Málaga vivieron manifestaciones donde se pidió la libertad para Assange, transparencia y libertad

Así, Madrid, Alicante, La Coruña, Barcelona, Sevilla, Valencia, Zaragoza y Málaga se han unido en protesta por lo que consideran es “un abuso de poder” de los gobiernos a quienes no les gustan las revelaciones de Wikileaks y un intento por “controlar” internet, en un momento en el que, además, se debate intensamente sobre el futuro de la Red y de su actual apertura y neutralidad, que podría desaparecer en beneficio de las grandes operadoras, pese a que el Senado español aprobó el pasado 1 de diciembre instar al Gobierno que proteja decididamente la neutralidad de la Red.

En declaraciones a Efe  ante la embajada británica en Madrid, donde se reunieron unas 400 personas, el portavoz de RSCi, Javier Flores, explicó que la iniciativa pretende demostrar que “los ciudadanos no estamos dispuestos a que todo valga contra la transparencia y la libertad de expresión”. Tras señalar que Wikileaks es “una ventana abierta a la libre información”, Flores ha confiado en que “la sociedad tenga claro que no sólo Assange está prisionero, lo están todos los medios de comunicación”.

Vídeo: la protesta en Madrid

En Madrid asistieron líderes políticos y sociales como Cayo Lara, Juantxo López de Uralde, Inés Sabanés o Reyes Montiel

Protestando ante el consulado de Suecia en Valencia junto a otras “casi 300 personas”, el artífice del movimiento en defensa de Assange, Isacar Marín, aseguró que el objetivo de estas protestas es “conseguir la transparencia política y la neutralidad” y ha explicado que contactó a través de su web con personas de otras ciudades españolas y suramericanas para desarrollar paralelamente los actos de protesta.

Así es cómo, a las 18.00 horas, unas 300 personas se reunieron frente al consulado británico en Barcelona; más de un centenar lo hicieron en la Plaza de España de Zaragoza; varias decenas ante el Ayuntamiento de Sevilla, y medio centenar se concentró en la Plaza de la Constitución, en Málaga, para dar lectura todos al mismo manifiesto.

Entre los manifestantes de Madrid se encontraba el coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, quien expresó su “rechazo ante la manipulación y acoso organizado” contra Assange y su organización y contra el intento de acallar las revelaciones, que el Gobierno debería explicar. También estuvieron presentes otros líderes sociales y políticos en la manifestación de Madrid, como el ecologista y cabeza visible de Equo y ex director de Greenpeace España, Juantxo López de Uralde, o las diputadas de la Asamblea de Madrid Inés Sabanés y Reyes Montiel.

Agenda ‘Wikileaks’ para esta semana

Patio Maravillas. El domingo 12 de diciembre se celebró a las 17 horas una reunión en este espacio alternativo situado en el centro de Madrid (C/ Pez, 21)

La Tabacalera. Viernes 17 de diciembre a las 19.30 horas: ‘Wikileaks, luces y sombras’. Organiza En Lucha. c/Embajadores, 53. Madrid.

Caixa Fórum Madrid. Martes 14 de diciembre a las 20.30. ‘El periodismo en la era Wikileaks, a debate’. Con Alicia G. Montano (directora de Informe Semanal, TVE), Javier Bauluz (fotógrafo, Premio Pulitzer, director de Periodismo Humano); Giles Tremlett (corresponsal de The Guardian en España), Borja Bergareche (subdirector de Abc); Ignacio Escolar (bloguero, ex director de Público) y Javier Moreno (director de El País). Entrada libre hasta completar el aforo. El hashtag para Twitter ha sido #wldebate.

Fotografía: Toni Ortiz Vídeos: Pau Llop

Artículo original en Bottup: La indignación ciudadana por el acoso a Wikileaks también se filtra: de la Red a la calle


CRÓNICA / El 20 de julio desfilaron las fuerzas armadas y el 21 marcharon casi 20.000 personas: indígenas, campesinos, estudiantes, obreros y trabajadores

Periodista ciudadano autor: Andrés Monroy Gómez Editado por: Redacción Bottup


Las dos caras de una misma celebración

Las dos caras de una misma celebración

Más de 18.000 personas, entre las que se encontraban indígenas, campesinos, obreros, estudiantes y trabajadores del sector público marcharon este 21 de julio desde la Universidad Nacional hasta la Plaza de Bolívar de Bogotá. El día anterior, aproximadamente 7.000 miembros de las fuerzas armadas y más de 70 aeronaves participaron en el desfile militar de conmemoración de los 200 años del grito de independencia de Colombia.

Los contrastes saltan a la vista y las preguntas no se hacen esperar: ¿Qué conmueve a los colombianos? ¿Hasta dónde llega su noción de historia y nación?

El martes 20 y el miércoles 21 de julio marcharon dos países diferentes. La concurrencia al desfile militar del día 20 demostró que un alto porcentaje de colombianos se identifica más con las notas marciales que con las manifestaciones de los habitantes ancestrales de este territorio.

Mientras que en una avenida capitalina marchaban militares y policías, en la sede la universidad pública más

“Independencia era libertad, tierra, pan, igualdad y dignidad”, señala la proclama presentada por los organizadores de la marcha del día 21

grande del país, diferentes organizaciones sociales discutían sobre el sentido que debía darse al concepto de independencia. El objetivo final era leer el 21 de julio en el centro del poder político de Colombia, la Plaza de Bolívar, una proclama por la nueva independencia. “Independencia era libertad, tierra, pan, igualdad y dignidad”, señala el manifiesto presentado por quienes hoy, bajo la etiqueta de minorías étnicas, son constantemente menospreciados por las autoridades nacionales. “Con la usurpación del poder, vino la usurpación de la tierra”, es el reclamo de quienes han sido víctimas del desplazamiento forzado desde los orígenes mismos de Colombia como república, haciendo un vehemente llamado a la solución de este interminable conflicto: “La solución no puede ser la guerra o la profundización del conflicto armado para aplastar la inconformidad popular”.

Breve entrevista a Lilia Solano, directora de la ONG Justicia y Vida, que también participó en la marcha del día 21:

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Las ‘calles de honor’ también fueron diferentes. En el desfile militar, cientos de personan saturaron los espacios en búsqueda de un mejor ángulo para ver las demostraciones de coordinación de soldados y policías. En la marcha indígena y campesina, los testigos mudos eran escuadrones de policías antidisturbios atentos a cada movimiento de los manifestantes. Entonces, parece haber calado en lo más profundo de la mentalidad de los colombianos los mensajes institucionales de apoyo incondicional a una política de seguridad, aún a pesar del costo social que ello ha representado para muchos de los que aplaudieron a los vistosos destacamentos militares. Probablemente ese día pocas personas se preguntaron por los casos de ejecuciones extrajudiciales atribuidos al ejército, a pesar de que tres días antes una revista publicó un informe especial titulado “Los casos olvidados de los falsos positivos“, con crudas imágenes de jóvenes asesinados.

Desfile de las fuerzas armadas colombianas Marcha del 21 de julio en Colombia

Probablemente este también es el efecto del tiempo. Más de 60 años de conflicto han conseguido que sea más difícil conmover a los colombianos frente a las tragedias de las víctimas, que sin importar el bando al que pertenecen, o que sin pertenecer a ningún bando, llevan en sus cuerpos las marcas de esta guerra.

Desfile de las fuerzas armadas colombianas Marcha del 21 de julio en Colombia

En 200 años muchas cosas pueden cambiar. En medio de festejos y conmemoraciones es oportuno hacer balances, sobre todo cuando se trata de examinar el alcance de la palabra ‘libertad’.

Post scríptum: El temor a las cámaras

Ernesto Sábato escribió en su libro ‘Antes del fin’: “Y entonces me pregunto en qué clase de sociedad vivimos, qué democracia tenemos donde los corruptos viven en la impunidad, y al hambre de los pueblos se la considera subversiva”. Su pregunta se muestra vigente ante circunstancias como las que rodearon las manifestaciones en Bogotá.

El despliegue mediático para el desfile militar, bajo el constante argumento del orgullo patrio por el “bicentenario de la independencia” no dio espacio para que los ciudadanos se enteraran de la razón por la que miles de indígenas y campesinos venidos de todo el país se concentraran en la capital. Sin embargo, a lo que sí se le dio difusión fue a una aparente orden impartida por el comandante guerrillero Alfonso Cano, de infiltrar las marchas convocadas por las organizaciones sociales.

Los señalamientos contra las marchas organizadas por movimientos sociales no son nuevos. En 2008 el asesor presidencial José Obdulio Gaviria acusó a los convocantes de una manifestación de las víctimas de crímenes de Estado, de ser simpatizantes de la guerrilla de las Farc. A los pocos días, cuatro líderes sociales fueron asesinados y 30 más recibieron amenazas.

Se constató la presencia de personas que desde edificios públicos grababan la marcha

Se constató la presencia de personas que desde edificios públicos grababan la marcha

Esto en cierta medida causó la adopción de medidas extremas por parte de los organizadores de la movilización del 21 de julio. La necesidad de acreditarse para tomar fotos en la vía pública, las constantes exigencias de demostrar que se contaba con esa autorización y en algunos casos la petición de borrar las fotos que algunos manifestantes consideraban que podían representar algún riesgo para ellos, fueron constantes durante las cerca de cuatro horas de marcha. A pesar de esas medidas preventivas, fue evidente la presencia de personas ajenas a las organizaciones convocantes que desde edificios públicos grababan detalladamente el transcurrir de la multitudinaria manifestación.

Andrés Monroy Gómez es investigador del Grupo
‘Derecho ciudadano a la información’

Fotos de las manifestaciones del 21 de julio en: Seryozem
Fotos del desfile militar del 20 de julio en: Seryozem

Artículo original en Bottup: Los colombianos marchan en sentidos opuestos en su bicentenario de la independencia


Las calles de Bogotá vivieron un convulsionado primero de mayo, con 179 detenidos y once heridos resultado de los enfrentamientos entre manifestantes y policía

Periodista ciudadano autor: Andrés Monroy Gómez Editado por: Redacción Bottup


Uno de los manifestantes que se enfrentó a la policía

Uno de los manifestantes que se enfrentó a la policía

Simón Bolívar, prócer de la independencia colombiana, se muestra en su emblemática plaza en el centro de Bogotá cubierto por una pañoleta. ¿Se identifica con la causa de los manifestantes?, o quizás ¿se protege de los gases lacrimógenos?

El Equipo Nizkor informó sobre 179 detenidos y 11 lesionados en Bogotá[1]. Los enfrentamientos cobraron dimensiones particulares, a pesar del reporte oficial sobre una jornada que transcurrió en tranquilidad. Personalmente vi a un estudiante, un policía y un fotógrafo español heridos y la detención de aproximadamente 15 manifestantes.

Pero, más allá del frío y estadístico reporte que sobre las marchas hicieron los grandes medios de comunicación, existen muchos intereses que salen a flote durante el primero de mayo bogotano.

La inconformidad

Sindicalistas y simpatizantes de los partidos políticos se hicieron presentes en las céntricas calles bogotanas para manifestarse contra la política laboral del Gobierno. Luego de tres horas de iniciada la concentración, fueron desplazados por piedras, gases lacrimógenos y bombas de aturdimiento. Mientras me cruzaba con ellos en su carrera por buscar refugio, muchos me manifestaban su inconformidad por la actitud de los ‘encapuchados’.

La estatua de Simón Bolívar apareció cubierta con una pañoleta

La estatua de Simón Bolívar apareció cubierta con una pañoleta

Al final de las protestas, con los ojos muy irritados como consecuencia de los gases y resguardados de los patrullajes de control policial, conversé con Jairo*, uno de los ‘encapuchados’, que a sus 19 años hace parte de un colectivo juvenil que difunde la idea de cambiar radicalmente la estructura del Estado colombiano.

Cuando le pregunté por qué se enfrentaban de esa manera con la policía, su respuesta fue contundente: “No existe otra forma de hacerse escuchar. El Gobierno nunca escucha seriamente a los que no compartimos sus tesis y para qué hablar de otra forma, si los que lo hacen son perseguidos y amenazados”.

Al reflexionar sobre la edad de Jairo, me di cuenta que mientras despertó en él la inquietud por la realidad política del país, sólo conoció una forma de gobernar, marcada por la burla a la legalidad, la creciente irrupción de las vías de hecho para tratar de imponer medidas arbitrarias y, peor aún, el desprecio por los derechos humanos. En palabras de Jairo, “todos los políticos son iguales, corruptos que nunca piensan en el pueblo, y quien sabe cuántos muertos habrá en la conciencia de ellos”. Recuerdo que el primero de mayo de 2007 una periodista me explicaba que la violencia de las protestas era consecuencia del mundo que veían estos jóvenes. “Ellos son hijos y nietos de la violencia“, me dijo mientras veíamos las noticias.

Jairo tiene una novia, que estudia actualmente en una universidad privada, mientras él debe trabajar para ayudar al sostenimiento económico de su familia. “La formación política me la han dado los compañeros, porque viendo a María* me he dado cuenta que la educación está dirigida a formar más borregos para el rebaño“. Agregó Jairo que “no hay nada nuevo en los que quieren ser presidentes“. ¿Y María? “No me acompañó hoy“.

La incredulidad y desesperanza de Jairo es total frente al aparato estatal. Ni él ni sus compañeros creen en los partidos políticos y sienten una profunda desconfianza frente a la prensa. “Póngale cuidado que en los noticieros sólo van a hablar de vidrios rotos, pero nadie hablará de Nicolás, ni mucho menos por qué los trabajadores salen a protestar“.

El recuerdo de una muerte

El padre de un menor muerto tras ser golpeado por la policía, trata de convencer a los manifestantes para que no agredan a la policía

El padre de un menor muerto tras ser golpeado por la policía, trata de convencer a los manifestantes para que no agredan a la policía

Durante los últimos años la conmemoración del Día Internacional del Trabajo ha concluido con fuertes enfrentamientos entre jóvenes y el escuadrón antidisturbios de la policía (Esmad). Al descontento por las precarias condiciones laborales de los trabajadores, se suma la conmemoración de la muerte de Nicolás David Neira, un niño de 15 años, quien luego de ser golpeado por el Esmad durante las marchas, murió en una clínica el 6 de mayo de 2005[2].

Yuri, el padre de Nicolás, ha liderado una campaña de denuncia contra los abusos de la policía en la represión de las manifestaciones, mientras que busca el castigo por el asesinato de su hijo, aún en la impunidad. A pesar de la protección de diferentes organizaciones humanitarias, Yuri ha sido víctima de hostigamientos y amenazas [3].

Luchando con (o contra) el profundo dolor que lo acompaña desde 2005, durante las protestas de este primero de mayo, Yuri se ubicó al frente de algunos policías que estaban siendo apedreados por los manifestantes, mientras los llamaba a la calma. “Así no, muchachos” les gritaba, aún corriendo el riesgo de ser golpeado él mismo. Uno de los jóvenes que lanzaba piedras contra los policías le gritó “Yuri, ellos mataron a tu hijo“, a lo que contestó: “Precisamente no podemos ser iguales a ellos, avancemos“.

Intereses electorales

El próximo 30 de mayo los colombianos elegirán a su próximo presidente de la República. Esta campaña ha estado polarizada por cuenta de la campaña de desprestigio adelantada por los seguidores del oficialismo contra los opositores. Sin embargo, un amplio sector de los manifestantes hizo eco de su incredulidad frente al debate electoral.

Algunos de los manifestantes mostraron su incredulidad hacia el debate electoral

Algunos de los manifestantes mostraron su incredulidad hacia el debate electoral

De hecho, los disturbios dieron al traste con la intervención pública de Gustavo Petro, candidato del partido izquierdista Polo Democrático Alternativo, y de Rafael Pardo, del partido Liberal.

Mientras Petro comenzaba su discurso ante las centrales obreras, llegaron los jóvenes a la Plaza de Bolívar trasladando su batalla contra la policía, mientras le recriminaban al candidato ser un ‘politiquero más’.

La policía arremetió decididamente contra los manifestantes ahora acorralados, y de paso, disolvió la concentración de sindicalistas y políticos de oposición, en un procedimiento públicamente criticado por el candidato izquierdista Gustavo Petro[4]. Muchas versiones circulan en Bogotá sobre las intenciones de encapuchados y policías al llegar al lugar donde los candidatos darían sus discursos, que van desde el sabotaje hasta el exceso de la fuerza.

La muerte de Nicolás hace 5 años, los heridos de esta ocasión, los detenidos (muchos de ellos menores de edad) y las desacertadas condiciones laborales de los trabajadores colombianos tuvieron que ceder ante las declaraciones de

Un joven increpa a la policía

Un joven increpa a la policía

políticos y los datos de establecimientos de comercio afectados. Si bien todo hace parte de la descripción de un muy convulsionado primero de mayo, al parecer a Jairo, a los cerca de 500 jairos que expresaron su rabia aún no los escuchan.

En un país inmerso en un profundo conflicto armado durante los últimos 60 años es necesario consolidar canales eficaces de participación de los ciudadanos, porque hemos comprobado que la violencia genera violencia. Ojalá llegue el tiempo de una verdadera concertación nacional, donde se recupere la legitimidad del Estado y se cumpla ese fantástico postulado de la prevalencia del interés general sobre el particular. Ojalá llegue el tiempo de la reconciliación, pero sin olvidar los errores del pasado, para que no permitamos que vuelvan a suceder.

Vea todas las fotos en http://imagen-palabra-amg.blogspot.com/2010/05/primero-de-mayo-de-la-inconformidad-la.html

Fotografías de Andrés Monroy Gómez

Andrés Monroy Gómez es investigador del Grupo
‘Derecho ciudadano a la información’

[1] Detenciones en la manifestación del 1 de mayo en Bogotá y Cali. En http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/detenciones.html
[2] Policía asesina a menor de edad en Bogotá. En http://www.prensarural.org/casonico20050507.htm
[3] Hostigamientos contra Yuri Neira. En http://www.colectivodeabogados.org/Hostigamientos-contra-Yuri-Neira
[4] http://www.noticiasuno.com/notas/imagen-del-da-mayo-0112.html

El artículo original en Bottup: Primero de mayo: de la inconformidad a la furia