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Absuelto de los cargos que le vinculaban a las FARC, los medios de comunicación no rectifican sus informaciones

Periodista ciudadano autor: Andrés Monroy Gómez Editado por: Redacción Bottup

@AndresMonroyG


Captura de Miguel Ángel Beltrán, aparecida en desdeabajo.info

Captura de Miguel Ángel Beltrán, aparecida en desdeabajo.info

Colombia. Miguel Ángel Beltrán fue detenido en mayo de 2009 en México, acusado de ser ‘Jaime Cienfuegos’, integrante de la comisión internacional de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – FARC. Dos años después, una decisión judicial que deja sin valor las pruebas presentadas contra él, le otorgó la libertad. El tratamiento mediático dado a este caso en Colombia corresponde más a una inquisición contra Beltrán y las instancias judiciales que le dieron la libertad, que a un trabajo periodístico equilibrado.

Con el título ‘Primera plana cuando es arresto, nada cuando es liberación‘ Hernando Álvarez de la BBC reconoció, aunque tardíamente, la falta de equilibrio en la información sobre la liberación del profesor Miguel Ángel Beltrán.

Señala Álvarez “El hecho es que la gran mayoría de los periodistas resaltamos los arrestos, las acusaciones de las autoridades y después nos olvidamos del tema. Y claro, muchas veces todos esos arrestados son personas que no tienen los medios y quizás ni las ganas de golpear en las salas de redacción para exigir que informen con la misma magnitud el hecho de que la justicia no encontró las pruebas de su supuesto delito o de que fueron absueltos y declarados inocentes”. Luego, de manera contundente afirma “una vez que aparece la foto y la acusación en un medio de comunicación es difícil, por no decir imposible, que la memoria colectiva tenga una apreciación diferente de la persona en cuestión”.

“El hecho es que la gran mayoría de los periodistas resaltamos los arrestos y después nos olvidamos del tema. Y claro, muchos fueron absueltos y declarados inocentes”

Mientras estuvo detenido, Beltrán envió una carta a sus colegas y estudiantes, en la que afirmaba que “Los verdugos de la palabra y la razón me han colocado tras estas rejas con la pretendida ilusión de que ellas impedirán expresar mi pensamiento crítico y quebrantar mi moral“. Pero no fue sólo durante su detención que Beltrán ha enfrentado la condena pública. Aunque la justicia lo absolvió, algunos medios de comunicación en Colombia continuaron inculpándolo mediante titulares que, probablemente obedeciendo a líneas editoriales complacientes con posturas ideológicas, dejaron de lado aspectos relevantes en una información imparcial y equilibrada. Por otra parte, se dio más relevancia mediática a las declaraciones del fiscal del caso, que calificó la decisión de la Corte Suprema de Justicia de dejar sin valor probatorio los archivos de computador de ‘Raúl Reyes’ como
“traición a la patria”.

La liberación de Miguel Ángel Beltrán en El Tiempo

La liberación de Miguel Ángel Beltrán en El Tiempo

Sólo para citar algunos ejemplos, se observa cómo el periódico ‘El Tiempo’, en su edición on-line del 3 de junio de 2011 tituló “Miguel Ángel Beltrán, alias ‘Cienfuegos’ quedó en libertad esta tarde”, manteniéndole un sobrenombre que la justicia ya había descartado. De igual manera lo hicieron otros medios, como el periódico Vanguardia, donde se tituló “Quedó ayer en libertad alias ‘Jaime Cienfuegos’”. Por su parte, el portal de la emisora W Radio retomó la información de la Agencia EFE, titulando “Miguel Ángel Beltrán, alias ‘Jaime Cienfuegos’, recobró su libertad” concluyendo la nota con la siguiente afirmación “El nombre del catedrático apareció en varios correos de los computadores de Luis Édgar Devia, alias ‘Raúl Reyes’”. ¿Por qué se mantiene un alias que la justicia colombiana no aceptó? En el último ejemplo citado, la desinformación va más allá al afirmar que el nombre del catedrático Miguel Ángel Beltrán es el que aparece en los computadores del abatido jefe guerrillero, y no el alias ‘Jaime Cienfuegos’.

La liberación de Miguel Ángel Beltrán en Vanguardia

La liberación de Miguel Ángel Beltrán en Vanguardia.com

Posteriormente se habló en los medios sobre la aparición de pruebas nuevas contra Beltrán, que podrían confirmar su pertenencia a las Farc. Su abogado defensor, David Albarracín, señaló en un programa radial que esa información no es prueba nueva sino que se trata de la actitud de los medios de comunicación de ‘reeditar’ los argumentos de acusación de la fiscalía, sin darle la garantía de la réplica a la defensa. Puntualizó que “quieren dar el debate a través de los medios de comunicación parcializados y tratar de ganar a través de los medios de comunicación lo que no se pudo ganar en los estrados judiciales”. Las supuestas nuevas pruebas – según Albarracín – obedecen a un “estrategia mediática publicitaria utilizando medios de comunicación bastante irresponsables que hacen eco de estas noticias sin ni siquiera tomarse el trabajo de buscar la otra cara de la noticia, la otra versión de la noticia, pero pues lamentablemente esto es lo que suele suceder con los medios masivos de comunicación de los aparatos de poder”. Estas declaraciones fueron transmitidas en la emisora Contagio Radio, vinculada a una Organización No Gubernamental defensora de los derechos humanos y posteriormente en el Canal Telesur, pero no hay referencias de esta información en los medios que a pesar de la absolución judicial, siguieron nombrando al profesor Beltrán como alias ‘Cienfuegos’.

La liberación de Miguel Ángel Beltrán en Wradio

La liberación de Miguel Ángel Beltrán en Wradio

Parece que en Colombia aún hay un largo camino por recorrer en el compromiso ético del periodismo, para llegar a la misma conclusión que Hernando Álvarez planteó desde la BBC: “…el punto de fondo para quienes trabajamos en los medios es que lo que no se puede olvidar es que nuestro oficio hace y deshace reputaciones. Eso nos obliga a actuar con responsabilidad y sobre todo siempre intentar contar la historia completa. A veces eso significa darle la misma importancia a un arresto que a una liberación”.

Contexto

Miguel Ángel Beltrán es Doctor en Estudios latinoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), magister en ciencias sociales de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) y magister en Historia y sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia.

A pesar de haber sido declarado inocente, la mayoría de los medios tradicionales continuan asignándole el mote de ‘Jaime Cienfuegos’

Fue detenido el 22 de mayo de 2009 cuando tramitaba ante el Instituto Nacional de Migración de México (INM), el cambio de condición migratoria para continuar con sus estudios posdoctorales. Su detención e inmediata deportación a Colombia han sido fuente de cuestionamientos.

El gobierno colombiano calificó este hecho como la captura de uno de los “terroristas más buscados”, a la vez que le atribuyó a Beltrán el alias de ‘Jaime Cienfuegos’ y lo señaló de ser integrante de la Comisión Internacional de las Farc. Las acusaciones contra Beltrán se originan en el supuesto hallazgo de información en el computador del abatido jefe guerrillero ‘Raúl Reyes’ durante una operación militar colombiana en suelo ecuatoriano. La Corte Suprema de Justicia colombiana declaró que las pruebas provenientes de ese computador no pueden ser aceptadas, por haberse recaudado sin el cumplimiento de las formalidades procesales que exige la legislación de este país. Basándose en este pronunciamiento del máximo tribunal colombiano, una juez penal otorgó la libertad de Miguel Ángel Beltrán.

Es necesario recordar que Ecuador demandó a Colombia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

***

Vea en el siguiente enlace el video de Miguen Angel Beltrán hablando con los estudiantes luego de su liberación:

Imágenes

Captura de Miguel Ángel Beltrán. Tomada de desdeabajo.info

Imágenes de los portales web:

www.eltiempo.com
www.wradio.com.co
www.vanguardia.com

* Andrés Monroy Gómez es coordinador del “Proyecto S.I. – Sociedad Informada” en Bogotá, Colombia.

Artículo original en Bottup: Los medios de comunicación y el caso de Miguel Ángel Beltrán


Los medios de comunicación son un actor importante en un conflicto armado: unas veces perseguidos por cumplir con su labor y otras haciendo propaganda de un bando u ocultando la verdad

Periodista ciuadano autor: Andrés Monroy Gómez Editado por: Redacción Bottup


Protesta de ciudadanos contra medios de comunicación / Foto: Andrés Monroy

Protesta de ciudadanos contra medios de comunicación / Foto: Andrés Monroy

Colombia. Los medios de comunicación, convertidos en campo de batalla, son el escenario donde se ganan o pierden guerras. La incursión de las nuevas tecnologías de la comunicación ofrece nuevas opciones para la difusión de la propaganda a favor o en contra de cualquiera de las partes enfrentadas en un conflicto armado, o en situaciones más complejas, para la estigmatización de civiles que no comparten las propuestas del ejército de turno.

Periodismohumano publicó en agosto del año pasado el artículo ‘La radio del odio, fomentando la muerte‘ sobre el papel de los medios de comunicación en la gestación del genocidio ruandés y la condena a cadena perpetua de Valerie Vemeliki, una de las locutoras que desde la radio Mil Colinas incitó al genocidio.

Casos como ese se reflejan sin dificultad en cualquier país que padezca de confrontaciones armadas.

Colombia, con una violencia intestina que ya supera los 50 años, no podía escapar a la estrategia mediática de los diferentes ejércitos que se disputan el control militar y económico. Para el caso de los grupos de mercenarios de extrema derecha o paramilitares, se han desenmascarado los nexos de decenas de políticos, muchos de ellos de la corriente política del expresidente Álvaro Uribe Vélez, con estos grupos en lo que el país ha conocido como la parapolítica. También, se ha dado inicio al debate sobre la participación de multinacionales y sectores de la economía doméstica en la financiación de estos grupos armados de extrema derecha. Pero aún no se ha abordado el tema de cómo los paramilitares utilizaron o sometieron a los medios de comunicación para desplegar su estrategia de terror sobre Colombia.

En Colombia, los grupos paramilitares están detrás de 12 de las 194 agresiones registradas contra periodistas en 2010

¿Por qué estrategia del terror? Según el sociólogo y columnista Alfredo Molano, entre junio de 2006 y diciembre de 2010 la fiscalía ha documentado 173.183 homicidios, 34.467 desapariciones forzadas, el desplazamiento de 74.990 comunidades, el reclutamiento de 3.557 menores de edad, 3.532 extorsiones, 3.527 secuestros y 677 casos de violencia contra mujeres, todo lo anterior, cometido por los grupos paramilitares de extrema derecha.

Por eso, es necesario abordar la incidencia del paramilitarismo en la tarea de la prensa colombiana desde diferentes ópticas: 1. La coerción (amenazas, asesinatos, atentados) sobre periodistas y medios de comunicación; 2. La complicidad de algunos medios y/o periodistas; 3. La utilización de medios de comunicación propios; y 4. La indiferencia de algunos medios de comunicación a la tragedia de las víctimas del paramilitarismo.

Según el reportaje ‘Periodismo: la mordaza de los paras‘, “Para los paramilitares la prensa siempre ha sido una realidad incómoda. Dentro de su dinámica de creación, expansión y consolidación, siempre intentaron justificar ante la opinión pública su lucha contrainsurgencia. Sin embargo, sus crímenes y atrocidades no encontraron el mejor eco en la prensa, tanto nacional como regional. Al final, no les quedó más que las amenazas, intimidaciones e incluso asesinatos de aquellos comunicadores que les resultaban incómodos, bien sea por sus denuncias o informaciones”.

A pesar de su publicitada desmovilización, los grupos paramilitares ahora bajo las etiquetas de ‘Bandas Criminales’ (Bacrim) o ‘Bandas Emergentes’, siguen atacando: 12 de las 194 agresiones ocurridas en 2010 contra periodistas son atribuidas a estos grupos, según el informe de la Federación Colombiana
de Periodistas (Fecolper).

Familiares del asesinado periodista Martin La Rotta protestan en la Plaza de Bolívar / Foto: Andrés Monroy

Familiares del asesinado periodista Martin La Rotta protestan en la Plaza de Bolívar / Foto: Andrés Monroy

Según el informe ‘Prensa Silenciada‘, publicado por la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) en abril de 2009, hasta entonces siete casos de periodistas asesinados fueron reconocidos por los paramilitares, mientras existían 20 investigaciones de crímenes, luego de revelaciones hechas por ex miembros de las autodefensas que involucran desde políticos hasta funcionarios del Estado.

Para Reporteros Sin Fronteras, las milicias de extrema derecha o grupos paramilitares, están en la clasificación de los ‘depredadores de la prensa’. “Las amenazas de muerte dirigidas a periodistas, en ocasiones muy conocidos y enemistados con el gobierno de Álvaro Uribe, frecuentemente llevan la firma de las ‘Águilas negras’”. Por otro lado, según el Proyecto Impunidad de la Sociedad Interamericana de Prensa, “Las denuncias sobre corrupción política y administrativa, y el accionar de grupos paramilitares, son los principales móviles en el caso de 59 periodistas asesinados por razones de oficio en Colombia entre 1993 y 2009″.

Sobre la complicidad de medios de comunicación o periodistas, existen preocupantes datos, como el pago hecho por paramilitares a algunos periodistas para el desarrollo de diferentes actividades. Otro caso, por citar un ejemplo, es el de los presuntos vínculos del director de un importante periódico del norte del país con Salvatore Mancuso[1], ex comandante de las AUC. Clodomiro Castillo fue asesinado en marzo del 2010, luego de sus repetidas denuncias desde la revista el ‘Pulso del Tiempo’ sobre esta presunta relación.

Medios de comunicación son denunciados por la indiferencia ante las trajedias de las víctimas del paramilitarismo, e incluso por ser portavoces de estrategias propagandísticas

Respecto a la utilización de medios de comunicación de propiedad de los paramilitares, el artículo ‘Paras versión 2.0‘ publicado el 14 de febrero de 2011 en el portal verdadabierta.com es un gran paso en ese debate, necesario en el proceso de construcción de la memoria histórica del conflicto armado colombiano.

Según el informe periodístico, “los crímenes que cometieron los paramilitares en la década de los noventa y comienzos del siglo XXI no fueron a las espaldas del país. Durante su expansión en varias regiones, estos grupos montaron varios medios de comunicación, como parte de su estrategia política y militar, en los que divulgaban abiertamente sus crímenes bajo la supuesta bandera de combatir a la guerrilla”.

En el caso de la radio, se menciona la creación de la emisora Colombia Libre, del Bloque Central Bolívar, que se sintonizaba en varios pueblos de una amplia zona del país conocida como el ‘Magdalena Medio’, en la frecuencia 98.5 FM. En gran medida la creación de este y otros medios de comunicación se atribuye a Jesús Noraldo Bastos, conocido con el alias de ‘Parabólico’. En declaración ante los fiscales que siguen las investigaciones contra los paramilitares, el excomandante de ese Bloque, ‘Julián Bolívar’, afirmó que “Desde San Blas se emitía la señal de Colombia Libre, la cual se convirtió en un poderoso órgano de información, divulgación y propaganda de las autodefensas. Además de ser un instrumento para desacreditar políticamente al enemigo, a través de mensajes de impacto sicológico muy efectivos”.

Por otra parte, el informe periodístico reseña la estrategia de comunicaciones a través de Internet, donde cada facción de los paramilitares de las ‘Autodefensas Unidas de Colombia – AUC’ contaban con páginas de Internet
donde publicitaban sus acciones.

Pintada pidiendo acciones contra los paramilitares / Foto: Andrés Monroy

Pintada pidiendo acciones contra los paramilitares / Foto: Andrés Monroy

Finalmente, sobre la indiferencia de algunos medios de comunicación frente a la tragedia de las víctimas del paramilitarismo, el ejemplo a citar lo proporciona el sacerdote jesuita Javier Giraldo, quien en octubre 27 de 2010 envió una carta a la directora del periódico El Colombiano de la ciudad de Medellín. Esta carta acompaña un ejemplar del libro ‘Fusil o Toga, Toga y Fusil‘, que narra la tragedia vivida por la Comunidad de Paz de San José de Aparatadó, víctima de la agresión paramilitar en alianza con algunos militares.

El sacerdote Giraldo señala en la carta que “la realidad trágica vivida por las víctimas no se refleja ni de lejos en los medios masivos de ‘información’”. Agrega Giraldo que a pesar de que todos los crímenes sufridos por esta población fueron puestos en conocimiento de las autoridades, otra fue “la imagen que los lectores de El Colombiano se han formado de la Comunidad de Paz. No sólo el silenciamiento de los crímenes y la protección mediática a sus autores, sino, lo que es más grave, la tergiversación de los hechos y la estigmatización de las víctimas, se constituyen en actitudes sistemáticas del diario que usted dirige, las cuales merecen el más radical repudio de quien tenga principios éticos”.

Esta es tan solo la enunciación de un tema pendiente para los colombianos. El derecho a la información, con su carácter fundamental, ha sido manipulado por todos los actores armados del conflicto colombiano. ¿Quién y cómo se reparará la pérdida que sufre la sociedad luego de cada asesinato o amenaza contra un periodista? ¿Cómo se reconstruirá la confianza en los medios de comunicación, cada vez más deteriorada? Es hora de dar ese debate.


[1] En http://www.youtube.com/watch?v=r70xD_w7L78 grabación de conversación entre Mancuso y el director de un periódico Colombiano.

Artículo original en Bottup: Colombia: estrategia mediática de la violencia paramilitar


La información con enfoque de género va de la mano con políticas de equidad en el interior de los medios de comunicación. Aunque aún deben eliminar estereotipos y garantizar oportunidades para las mujeres periodísticas

Periodista ciudadano autor: Andrés Monroy Gómez Editado por: Redacción Bottup


Cartel en las calles bogotanas (2008)

Cartel en las calles bogotanas (2008)

Las empresas mediáticas están en mora de acabar con los estereotipos y garantizar igualdad de oportunidades y condiciones dignas de trabajo para las mujeres periodistas. Es un círculo virtuoso, donde el respeto a la mujer en el interior de los medios de comunicación será percibido y replicado por la sociedad que se informa a través de éstos.

Bogotá – Colombia. La mayoría de medios de comunicación del mundo dieron cuenta de la celebración del ‘Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer‘ el 25 de noviembre. Abundaron los reportajes sobre actos conmemorativos de esta fecha en los que se divulgaron estadísticas de violencia sexual, social y política junto con testimonios de casos recientes en que las mujeres han sido sometidas a cualquier tipo de atropellos.

La comparación de esta buena dosis de información contrasta con la ausencia del periodismo con enfoque de género en los demás días del año. Los medios suelen ocuparse del tema de género en fechas particulares, como el 25 de noviembre, el 8 de marzo (Día internacional de la mujer), sólo para citar dos fechas. Los restantes días, la omisión informativa o la falta de herramientas que permitan abordar de manera integral los asuntos de género, crean el clima idóneo para que la sociedad siga ignorando gran parte de las agresiones de que son víctimas las mujeres.

Los medios se ocupan del género en fechas particulares. La omisión informativa el resto de días crea el clima idóneo para que se siga ignorando las agresiones de que son víctimas las mujeres

Por otra parte, muy poco sabemos sobre las mujeres que nos informan: condiciones laborales, de seguridad e igualdad para ejercer el periodismo.

Armando Camino, en el artículo ‘El periodismo en la construcción de la equidad de género‘, publicado por periodismohumano, evoca ejemplos de mujeres valientes que hacen del derecho a informar su mejor aliado para contribuir a la eliminación de todas las formas de violencia de género. Uno de los casos presentados en el artículo es el de Caddy Adzuba, de Radio Okapi, en la República Democrática del Congo. Caddy afirma que “cuestiones culturales limitan a la cocina o a la crianza de niños” el papel de las mujeres en el Congo, por lo que “está mal visto que seamos periodistas, te toman como una puta y el trabajo en las redacciones es acomodar libros o hacer café”.

Cada país puede contar historias de discriminación contra las mujeres periodistas. En la víspera de la celebración del 25 de noviembre, durante el primer encuentro distrital de periodistas con enfoque de género, Jineth Bedoya, periodista destacada en el cubrimiento de noticias sobre el conflicto armado, afirmó cómo hace unos años, las mujeres que se atrevían a viajar a las zonas de operaciones “eran vistas como las putas del paseo”. Sus colegas hombres atribuían al arte seductor de las mujeres los permisos que obtenían para subir a los helicópteros militares, obtener

Aún es palpable la desigualdad en los cargos de decisión y comités editoriales de los medios de comunicación

Aún es palpable la desigualdad en los cargos de decisión y comités editoriales de los medios de comunicación

primicias, en fin, para demeritar cualquier logro periodístico por parte de las mujeres. Poco a poco las mujeres periodistas fueron abriéndose espacio, tanto en la labor informativa de orden público como en las salas de redacción. Sin embargo, reconoce Bedoya que aún es palpable la desigualdad en los cargos de decisión, como en los comités editoriales.

En el mismo encuentro, Francy Barbosa, periodista independiente y experta en temas de género, señaló que los medios de comunicación, como empresas que son, orientan sus políticas de acuerdo a intereses económicos. Es por esta razón que siguen primando los estereotipos, como la utilización de la mujer como parte de estrategias publicitarias. Gran parte de esta situación, agregó Barbosa, es responsabilidad de la audiencia, que no protesta por la instrumentalización del cuerpo femenino.

Volviendo al artículo de Armando Camino, encontramos la referencia a la desigualdad existente en los medios de comunicación: “La cuarta edición del Proyecto de Monitoreo Global de Medios, iniciado en 1995 y coordinado desde 2000 por la Asociación para la Comunicación Cristiana (WACC, por sus siglas en inglés), analizó en 2009 un total de 1.281 diarios, canales de televisión y estaciones de radio en 108 países para concluir que sólo el 24% de las personas protagonistas de las noticias son mujeres (17% en 1995) y el porcentaje se reduce al 20% en los sujetos citados como portavoces o expertos en la información (15% en 2005)”.

En el primer encuentro distrital de periodistas con enfoque de género se habló de como los hombres atribuyen al arte sedutor de las mujeres sus logros y progresos, entre otros estereotipos

En el primer encuentro distrital de periodistas con enfoque de género se habló de como los hombres atribuyen al arte sedutor de las mujeres sus logros y progresos, entre otros estereotipos

En efecto, el Proyecto de Monitoreo Global de Medios (GMPP) presenta un análisis de la “naturaleza sistemática de la exclusión de las mujeres en los medios noticiosos”. El prólogo del último estudio señala que “en las noticias, la tendencia a ignorar a las mujeres o —en el mejor de los casos— hablar sobre las mujeres, en lugar de dirigirse hacia o a través de las mujeres está profundamente enraizada en las prácticas normativas culturales y, por tanto, en la forma como se recaban las noticias, lo mismo que en las rutinas generales de producción”.

Agrega el informe que “El derecho de las mujeres a la libertad de expresión e información está severamente limitado por capas de restricciones estructurales, económicas y culturales”. Esto lo reconoce la declaración de 2010 hecha por los relatores especiales sobre libertad de expresión designados por las Naciones Unidas, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), la Organización de Estados Americanos (OEA), la Comisión Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos (CADHP). Entre los principales desafíos que identifican se encuentra la “discriminación en el goce del derecho a la libre expresión”. Las mujeres y otros grupos históricamente marginados “luchan para que sus voces sean escuchadas y para tener acceso a información pertinente para ellos”. Su representación, insuficiente cobertura de los medios y la prevalencia de información estereotipada, todo ello es citado como obstáculo al goce igual de la libertad de
expresión”.

Proyecto de monitoreo global de medios 2010Para sustentar nuestra afirmación sobre la ausencia de noticias con enfoque de género, retomamos el estudio del GMPP que concluye que de 16.734 noticias monitoreadas, sólo 6% destacaron temas sobre igualdad o desigualdad de género y el 10% de las notas citan o hacen referencia a instrumentos jurídicos locales, nacionales, regionales o internacionales pertinentes a la igualdad de género y/o derechos humanos.

Además, es necesario advertir que progresar en el tema del periodismo de género no se simplifica en la simple difusión de información. También es relevante la manera en que se transmiten a la sociedad temas tan complejos como la violencia sexual, política o social contra las mujeres. Para citar el caso colombiano, donde se ha impulsado la desmovilización de los grupos paramilitares de extrema derecha, las noticias acerca de la violencia sexual, catalogada en algunos escenarios como arma de guerra, no satisface las expectativas de amplios sectores que propenden por la dignificación de las mujeres víctimas del conflicto.

Consultamos a Marcela Páez, abogada de la organización no gubernamental ‘Iniciativa de Mujeres por la Paz – IMP‘, experta en litigio sobre violencia sexual. Luego de compartir las escalofriantes cifras de agresiones cometidas por paramilitares y las estrategias utilizadas por éstos para garantizar su impunidad, afirmó que en muchas ocasiones el papel de los medios de comunicación se orienta simplemente a “llamar la atención a través de los testimonios”. Marcela señaló que en la mayoría de las oportunidades en que es consultada por los medios, éstos buscan tener acceso a testimonios de mujeres, que si bien deben ser conocidos por la sociedad, deben estar acompañados del contexto que permita a los colombianos dimensionar la magnitud de la tragedia que han soportado las mujeres víctimas. La conversación con Marcela concluye con una tajante afirmación: “en estos casos el papel de los medios de comunicación, debe orientarse no sólo a visibilizar.
También deben sensibilizar”.

Además de una mayor difusión, se pide la dignificación de las mujeres víctimas en el tratamiento de las noticias sobre violencia sexual

Además de una mayor difusión, se pide la dignificación de las mujeres víctimas en el tratamiento de las noticias sobre violencia sexual

Pero, ¿cómo lograr esa especial sensibilización a través de la información? ¿Es posible darle un contenido humano a las noticias de género si en el interior de los medios se vulneran los derechos de las mujeres?

Aidan White, secretario general de la IFJ, afirma en el prefacio del manual ‘Instalar el Equilibrio‘, que “en un mundo en el que las ‘noticias serias’ todavía las escriben y las presentan sobre todo hombres, los periodistas tienen que defender la igualdad de género. Esta igualdad no es solo un asunto de mujeres; todo el mundo se beneficia si se elimina la discriminación”.

La periodista holandesa Mindy Ran, en el informe del GAPP 2010 afirma que “una información justa, equilibrada, es una manera ética de informar, que a su vez, sólo puede conseguirse con igualdad, tanto en el contenido de las noticias, como en las salas de redacción”. Es aquí donde volvemos necesariamente a preguntarnos por las condiciones en que las mujeres periodistas ejercen su profesión.

Evidentemente, las mujeres periodistas no escapan a muchas de las formas de violencia. Mindy acude a los informes sindicales presentados por el Consejo de Género de la Federación Internacional de Periodistas (IFJ) donde se asevera que “las siguientes condiciones siguen prevaleciendo en toda la industria a escala mundial y, por tanto, inciden en la calidad y contenido de las noticias: altos niveles de estrés, pago desigual, intimidación (bullying) y acoso sexual (incluyendo violencia e incluso amenazas de violencia sexual), cargas inaceptables de trabajo, falta de acceso a capacitación y formación, prácticas discriminatorias sistemáticas u ocultas (como toques de queda (curfews) y falta de espacio para el cuidado de los hijos) así como sexismo en las practicas de contratación y
asignación en la cobertura de notas”.

La IFJ dice que sigue prevaleciendo altos niveles de estrés, pago desigual, intimidación y acoso sexual, sexismo, etc.

La IFJ dice que sigue prevaleciendo altos niveles de estrés, pago desigual, intimidación y acoso sexual, sexismo, etc.

Es oportuno entonces el mensaje del Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Allí se hace un llamado a los empresarios a involucrarse más en la lucha contra este flagelo, convocando al sector privado para que participe en la prevención de las numerosas formas de violencia que sufren las mujeres y niñas del mundo. Este llamado debe llegar a oídos de los propietarios de las empresas mediáticas, para que sus intereses económicos no sigan afectando las condiciones en que las mujeres periodistas cumplen con su labor.

¿Cómo responden los propietarios de las empresas mediáticas a esta responsabilidad? Este tema es nuevo en el debate internacional, aunque los casos para su estudio no faltarán. Ejemplos como la regresión del Oriente Medio y el mundo árabe en la equidad de género son fuente de preocupación de los sindicatos regionales de periodistas. Según la IFJ, “el aumento neto del número de mujeres universitarias y de alumnas en las escuelas de periodismo enmascara, en realidad, la regresión existente a la hora de acceder a puestos directivos en las redacciones y en los sindicatos de periodistas”.

Los intolerantes muchas veces advierten que las mujeres no tienen el suficiente respaldo de los medios de comunicación para los que trabajan, y por ello las persiguen, intimidan, amenazan y en los casos más dramáticos, las violan o asesinan. Esta situación debe evaluarse cuidadosamente en países como México o Colombia, donde las agresiones a la libertad de prensa los han convertido en dos de los países más peligrosos para la labor informativa, lamentable circunstancia que se suma al anacrónico machismo. ¿Existe el respaldo necesario de los empresarios de medios para proteger a las mujeres periodistas? ¿Sienten ellas la confianza necesaria para expresar sus preocupaciones de seguridad sin ser estigmatizadas? El debate continúa…

Enlaces de interés:
Asuntos de género. Federación Internacional de Periodistas (IFJ)
Las mujeres son noticia. Agencia de Noticias Inter Press Service
Mujeres periodistas. Press net
Recursos para periodistas. Humanas – Colombia
Periodismo: equidad de género es cuestión de palabra. Medios para la Paz.
Manejo periodístico de casos de violencia contra las mujeres. Medios para la Paz
Manual de reportería con enfoque de género.
Equality and Quality: Setting Standards for Women in Journalism: IFJ
Who makes the news

P.S. Algunos datos contra la violencia de género en Colombia

La violencia contra las mujeres en Colombia arroja cifras que nos avergüenzan como sociedad. A modo de ejemplo, según el Centro de Información del Sistema de Naciones Unidas (Cinu) en Bogotá, cada minuto seis mujeres colombianas son víctimas de algún tipo de violencia y tres son asesinadas cada mes. Más del 90% de los casos de violencia basada en género en Colombia quedan en la impunidad.

La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) de Colombia, en el marco de la Campaña Alto a la violencia contra la Mujer en el trabajo y en el hogar, denunció que durante el 2010, 78 mujeres vinculadas al movimiento sindical han recibido amenazas, tres han sido víctimas de atentados, dos asesinadas y tres padecieron hostigamientos.

La congresista Alexandra Moreno denunció que en el último año se han presentado en total 94 denuncias por presuntas violaciones de mujeres y menores de 14 años por parte de integrantes de las Fuerzas Armadas.

Los datos presentados por un grupo de congresistas que proponen la creación de un “Ministerio de la Mujer y la Equidad de Géneros”, en cuando a violencia sociopolítica, dan cuenta de:

  • Cada tres días muere una mujer a causa de la violencia.
  • Cada dos semanas una mujer es víctima de desaparición forzada.
  • Colombia tiene cuatro millones de personas en situación de desplazamiento forzado de los cuales 54% son mujeres, niñas y niños.
  • 50.000 mujeres colombianas son víctimas de la trata de personas.
  • El 45,2% de los hogares desplazados tienen jefatura femenina, siendo el 78,8% de jefatura única (sin cónyuge o compañero).
  • 73 mujeres mueren a causa de la maternidad por cada 100.000 nacidos vivos debido a fallas en la calidad de la atención médica y hospitalaria.

Artículo original en Bottup: Periodismo y género, género de periodismo