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“Elijan vida o muerte por su voluntad”. De esta manera concluye el macabro mensaje enviado a la periodista ciudadana Gina Escheback y al equipo de colaboradores de la Corporación Anne Frank en la ciudad de Bogotá el pasado 13 de enero

Periodista ciudadano autor: Andrés Monroy Gómez Editado por: Redacción Bottup


Colombia. Gina Escheback es colaboradora del portal de periodismo ciudadano ‘soyperiodista.com‘ de Colombia, donde ha publicado 43 artículos sobre derechos humanos, con énfasis en la situación de los desplazados y los crímenes cometidos por los grupos paramilitares. También ha abordado el espinoso tema del narcotráfico en el portal argentino Cincometas.

Gina, quien se describe como “incansablemente indagadora”, busca tiempo para escribir en medio de sus actividades con la Corporación Anne Frank, que de acuerdo a la información de su página web, trabaja por la defensa de los derechos de los desplazados y víctimas de la explotación infantil, que llegan a sectores marginales de Bogotá huyendo de la violencia que los desterró de sus lugares de origen.

La defensa de los derechos humanos a través con la Corporación y el ejercicio de la libertad de expresión fueron el detonante para que llegara un panfleto donde les advierten: “Están metiéndose con las ersonas equivocadas. No sigan publicando tonterías”.

Logo de la Corporación Anne Frank

Logo de la Corporación Anne Frank

Más adelante sentencian los agresores: “Desaparezcan, no queremos verlos más en esta ciudad, y si publican cualquier otra cosa o nos enteramos de que siguen haciendo denuncias contra nuestra gente no seremos tan condescendientes (…)”. “Los cazaremos como perros uno por uno”, advierten los criminales.

En comunicación sostenida con Gina Escheback en la noche del 14 de enero, afirmó: “Mi principal enemigo son los grupos paramilitares, pero como puede observar en mis denuncias hay muchas personas que han salido salpicadas hasta del mismo gobierno, así que no podría decir con seguridad quien me amenaza”. Comprobamos la afirmación de Gina. Títulos como ‘Las masacres en Colombia se castigan como delito menor’, ‘¿Otro falso positivo?’ y ‘Acción Social, ¿Agencia en pro de las víctimas o su verdugo castigador?’, dan cuenta de la complejidad de algunos los temas denunciados.

“Las llamadas son horribles, me ponen muy mal, sobre todo porque no considero que haya cometido algún delito para merecer esa persecución, yo llevo cinco años en una lucha por el conflicto armado, soy víctima del bloque Catatumbo frente fronteras de las AUC[*], perdí todo y tuve que empezar de nuevo, y he tenido algunos problemas de seguridad”, agregó la periodista ciudadana amenazada.

Desaparezcan, no queremos verlos más en esta ciudad, y si publican cualquier otra cosa o nos enteramos de que siguen haciendo denuncias contra nuestra gente no seremos tan condescendientes (…)

El moderador del Soyperiodista.com convocó a “la solidaridad de todos los usuarios del portal y de los demás ciudadanos de bien para que se unan a las voces de rechazo, protesta y condena contra estas prácticas cobardes y viles. Deben saber que las denuncias valientes de Gina han calado en muchas instancias y han afectado los intereses de aquellos que no quieren que Colombia progrese y avance con justicia para todos”.

El caso de Gina ya está en conocimiento de las autoridades y de la Dirección de Derechos Humanos del Ministerio del Interior. En este momento se evidencia la necesidad de que las organizaciones defensoras de la libertad de prensa extiendan su campo de acción al periodismo ciudadano, manifestación indiscutible de la libertad de expresión.

….

La libertad de expresión, en todas sus formas y manifestaciones, es un derecho fundamental e inalienable, inherente a todas las personas. Es, además, un requisito indispensable para la existencia misma de una sociedad democrática“, Principio 1 de la Declaración de Principios sobre Libertad de Expresión, Organización de Estados Americanos – OEA


[*]AUC: Autodefensas Unidas de Colombia. Grupo paramilitar de extrema derecha.

Artículo original en Bottup: Amenazas a periodista ciudadana en Colombia


Un nuevo fenómeno entre la comunicación y el crimen. Las organizaciones criminales se comunican así entre ellas, se dirigen al Gobierno y, en ocasiones, a la población civil

Periodista ciudadano autor: César Morales Oyarvide Editado por: Redacción Bottup


Pancarta en la que una unión de cárteles pide al Gobierno la retirada en su lucha contra los 'Zetas'

Pancarta en la que una unión de cárteles pide al Gobierno la retirada en su lucha contra los 'Zetas'

En el actual contexto de violencia que se vive en buena parte de México relacionado con la confrontación entre los cárteles de la droga y la estrategia del gobierno de Felipe Calderón contra el narcotráfico, centrada en lo militar y lo policial, ha emergido un fenómeno inédito, a caballo entre la comunicación alternativa y la propaganda del delito: las llamadas ‘narcomantas’, pancartas colocadas en lugares públicos con mensajes de la delincuencia organizada.

Con la existencia de enfrentamientos armados casi diarios que dan titulares sensacionalistas y con la cobertura de las ejecuciones, los secuestros, las detenciones de capos y los decomisos de drogas y armas, un fenómeno del México contemporáneo ha recibido poca atención en la prensa extranjera: el uso del discurso como herramienta de poder entre los actores involucrados en la actual crisis de seguridad y violencia que vive el país latinoamericano. Es el caso de los mensajes dejados en cartulinas sobre cadáveres, de los vídeos violentos colgados en páginas como Youtube, y especialmente, el de las llamadas ‘narcomantas’.

Siempre visibles, generalmente dejadas en puentes peatonales, son mensajes de la delincuencia organizada utilizados lo mismo para justificar acciones que para realizar demandas, intimidar y sembrar miedo

Siempre visibles, generalmente dejadas en puentes peatonales (construcción curiosa para los habitantes de ciudades europeas, pero habituales para los mexicanos habitantes de ciudades hechas para los automóviles, indispensables para cruzar las grandes avenidas y llegar lo mismo a una escuela que a un centro comercial), las ‘narcomantas’ son mensajes de la delincuencia organizada escritos en lonas usualmente aparecidos al amanecer, algunos impresos y otros escritos con apuro y a mano, utilizados lo mismo para justificar acciones que para realizar demandas, intimidar y sembrar miedo. Su importancia radica en que son, como señala el periodista del semanario Proceso Jenaro Villamil: “una estrategia de comunicación alternativa” y “otro flanco en donde las autoridades están en severo riesgo de perder la batalla“. Una especie de política de comunicación de los grupos criminales. Y por lo tanto, merecen especial atención.

El origen: un asunto en disputa

Los antecedentes de las ‘narcomantas’ fueron dos fenómenos que dieron inicio a una campaña de intimidación mutua entre los grupos traficantes de forma gráfica: el primero de estos fenómenos fue una serie de vídeos colgados en páginas como Youtube desde donde organizaciones criminales amenazaban a sus rivales usando las nuevas tecnologías de comunicación. El segundo, los mensajes en cartulinas sobre los cuerpos de policías o traficantes ejecutados. Sobre esto, la noticia más antigua data de 2006, cuando el diario El Universal se hizo eco de un incidente en el sureño estado de Guerrero, en donde “mensajes, escritos de manera burda sobre cartulinas aparecieron […] junto con dos cabezas colocadas en la colonia La Garita, en Acapulco, escenario de un tiroteo entre agentes municipales y desconocidos fuertemente armados. Las cabezas eran de dos policías que intervinieron en ese tiroteo, el 27 de enero”.

Estos mensajes, en aquel 2006 anterior a la declaración de guerra de Felipe Calderón contra el crimen organizado, empezaron siendo un ‘enigma’ para las autoridades, quienes decían desconocer su procedencia y se mostraban reacias a atribuirlos de manera directa a narcotraficantes.

El escritor Miguel Ángel Chávez Díaz de León señala en una crónica contenida en el libro ‘La Guerra por Juárez‘ que la práctica de los narcomensajes y las narcomantas empezó en el otro extremo del país, en la norteña Ciudad Juárez en enero de 2007, cuando en una cartulina blanca una leyenda escrita en negro decía

Este fenómeno comenzó cuando las organizaciones colgaron vídeos en Youtube amenazando a sus rivales. Posteriormente, desde 2006, se encontraron mesajes sobre cuerpos de policías asesinados

amenazante: “Para los que siguen sin creer” y enseguida se mostraban 17 nombres de agentes de policía municipal con todos sus datos.

Las autoridades federales, en cambio, ubican el origen de este fenómeno hasta junio de 2007, y no en Acapulco ni Juárez, sino en la Ciudad de México. Al menos es lo que se estipula en un informe oficial realizado por la Secretaría de Seguridad Pública titulado ‘Mantas con mensaje de la delincuencia organizada‘, que señala que desde junio de 2007 (es decir, sin considerar los hechos de Juárez y Acapulco) hasta octubre de 2008 se reportaron 261 narcomantas en 22 de los 31 estados de la República y el Distrito Federal.

Desde el mundo académico se ha especulado sobre la posibilidad de que el origen de esta práctica haya sido una comunicación entre organizaciones rivales con el fin de intimidar y minar la moral del otro. Como apunta el sociólogo de la UNAM y experto en historia del narcotráfico Luis Astorga, para hacer más remota por la vía de la intimidación la posibilidad de enfrentamiento, a lo que también responderían las prácticas cada vez más violentas en las ejecuciones y el trato al cuerpo del enemigo. Como estas conductas, la estrategia de comunicación por mensajes públicos resultó tener una enorme resonancia mediática: aparecían reproducidas íntegramente en los medios de comunicación, por lo que empezaron a utilizarse para mandar mensajes no solo a los rivales, sino al Gobierno, a las fuerzas de seguridad, y a la sociedad.

El debate: ¿mostrarlas o no?

El principal debate en torno a estos mensajes se inicia a raíz de su aparición en los medios: cuando la prensa mexicana comienza a preguntarse si debe dar voz o no al crimen organizado, sin que por el momento haya una tendencia clara.

Las posiciones críticas desde el Gobierno (el propio presidente Calderón ha hecho declaraciones al respecto) y desde ciertos sectores de opinión argumentan que la publicación de las ‘narcomantas’ sólo beneficia al crimen organizado, que las estarían utilizando como forma de publicidad. Sobre esto cabe una nota de sospecha: como apunta Jenaro Villamil poniendo el dedo en la llaga, el Presidente y la bancada legislativa del PRI no se preocuparon por estas ‘narcomantas’ hasta que aparecieron con información muy precisa sobre protección de algunos gobernadores, militares y autoridades federales que presuntamente brindaban a una

Existe un debate sobre la libertad de expresión, el Gobierno aboga por por su no publicación, pues opinan que solo beneficia al crimen organizado, a modo de publicidad

organización criminal particular: el cartel de Sinaloa, el mayor en el país, y cuyo líder Joaquín Guzmán ha formado parte de la lista de Forbes como uno los hombres más poderosos del mundo. A partir de ese momento, fueron consideradas problema de seguridad nacional.

Desde los medios de comunicación el debate se ha centrado en la libertad de expresión, subrayando el hecho de que los gobernantes no pueden poner en duda el derecho de elegir lo que publican y lo que no publican.

Matizando desde una posición intermedia, el veterano periodista José Carreño Carlón considera que las ‘narcomantas’ son “un punto de partida para construir la información, pero provienen de una fuente ilegitima [por lo que] hay que darle el trato de un mensaje de fuente anónima, y no darles publicidad como algo seguro”.

Lo que está claro es que muchas veces, especialmente en un contexto en que la información veraz, oportuna, y precisa por parte del Gobierno se echa en falta (un simple rumor en twitter puede genera pánico en toda una ciudad), la gente empieza a crear mecanismos de información alternativa para actuar en consecuencia y utilizar la información contenida en estos mensajes como guía se presenta como algo no tan descabellado.

Sin embargo, la realidad es que, en términos prácticos, en la actualidad estos mensajes se han convertido en algo vedado. Como declara la investigadora de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez Graciela Manjarrez: “si se vieran en todo detalle, podríamos hacer un análisis del discurso, pero están vedadas. Las quitan de inmediato, como si hubiera que guardar una moral pública. Las cartulinas están llenas, es como si quisieran decir muchas cosas en una sola ventana. ¿Qué otro canal de comunicación tienen con la gente?”.

Para complicar más este asunto ya peliagudo, a raíz de la proliferación de ‘narcomantas’ en varias partes del país, en septiembre de 2008 se presentó en el Senado de México una iniciativa para castigar hasta con cinco años de cárcel a los autores de estos mensajes. Esta iniciativa fue presentada por Malova (Mario López Valdés), a la sazón senador y actualmente gobernador electo de Sinaloa (Estado con protagonismo centenario en el narcotráfico mexicano), y abogaba por modificar el Código Penal Federal y la Ley contra la

Los mensajes de las organizaciones criminales se dirigen tanto a organizaciones rivales, como al Gobierno o a la sociedad civil

Delincuencia Organizada en materia de apología del delito. Según informaba la BCC (con información del diario mexicano Reforma) Malova se refirió a las ‘narcomantas’ como “mensajes que originalmente se mostraban en presentaciones rústicas como el cartón o la cartulina, y que ahora se exhiben a través de espectaculares lonas con impresiones en tecnología digital, en clara violación (…) a la libertad de imprenta cuyo límite expreso es, entre otros más, el respeto a la paz pública”.

Una posible tipología

De los cientos de mensajes aparecidos, un investigador de la comunicación puede intentar hacer una clasificación, una tipología. Buscar patrones y diferencias entre los mensajes que se realizan desde el crimen organizado buscando al Gobierno, a la sociedad, o a las organizaciones criminales rivales, por ejemplo. Como algo provisional, a continuación se presenta una, ilustrada con fotografías recopiladas de diversos medios. Se trata de una tipología aún incompleta y centrada en las pancartas aparecidas en los puentes, y que podría hacerse más completa al incluir otras formas de comunicación de la delincuencia organizada, como las cartulinas dejadas en los cuerpos de sus víctimas.

Mensajes entre cárteles rivales
En esta pancarta unos secuestradores amenazan al cártel sinaloense

En esta pancarta unos secuestradores amenazan al cártel sinaloense

Las ‘narcomantas’ seguramente tuvieron su origen como formas de lanzar mensajes a grupos criminales rivales. Se trataría, pues, de una vertiente de comunicación horizontal, parte de una lucha violenta por la hegemonía en el negocio. En un mercado ilegal, la competencia se realiza de forma violenta, y al estar los carteles en una situación de desequilibrio y sin árbitro (rol que en los años del PRI jugó el Estado autoritario) esta competencia busca el dominio del rival por medio de la aniquilación física. En este proceso la intimidación, la amenaza y el insulto son herramientas útiles. Y todas ellas están contenidas en las ‘narcomantas’.

Ejemplos recientes son las mantas encontradas en la ciudad de Culiacán el 2 de noviembre que, tras el rescate de familiares de uno de los líderes del cártel de Sinaloa secuestrados por miembros del cártel de Tijuana, habrían sido colocadas por los captores. Declaraban de esa forma la guerra a los sinaloenses y amenazan con dar muerte a familiares de dichos capos. La firma era de “Ramón Arellano, desde el infierno” (pues dicho líder del cártel tijuanense murió hace ocho años).

Mensajes del crimen organizado al Gobierno

En este rubro se encuentran mensajes dirigidos a las autoridades locales y nacionales. Se trata de amenazas, órdenes, peticiones. Pero también acusaciones, especialmente de estar coludidos con algún cártel rival o atacar inequitativamente a uno y no a otro. Acusaciones que, como la mayor parte del asunto, son nebulosas, entre la verdad y la difamación, entre el rumor que intenta desprestigiar y el testimonio que arroja luz sobre un hecho.

Destacan los mensajes dirigidos a las distintas autoridades (desde gobiernos locales al propio Felipe Calderón, pasando por el secretario federal de Seguridad Pública, Genaro García Luna) acusándolas de dar apoyo a una organización en específico, la de Sinaloa, que es la más antigua y actualmente la más poderosa. Sobre esto se ha escrito mucho. El economista y abogado argentino Edgardo Buscaglia, experto internacional en delincuencia organizada, publicó hace algunos meses un artículo que conmocionó al país en el diario The Economist (‘Outsmarted by Sinaloa. Why the biggest drug gang has been least hit‘) en el que sostiene que la estrategia del Gobierno de Calderón ha sido centrarse en los grupos de traficantes más débiles de modo que el mercado de la droga y la delincuencia organizada apuntan a la consolidación del cártel de Sinaloa.

Las narcomantas también denuncias 'favoritismos' de las autoridades

Las narcomantas también denuncias 'favoritismos' de las autoridades

Tras el análisis del combate al narco, especialmente en lo tocante a operativos y detenciones, Buscaglia daba cuenta de que el grupo liderado por Joaquín Guzmán ha sido poco tocado por el Gobierno (no así sus rivales), dando lugar a sospechas de que es favorecido (quizá con la idea de propiciar la hegemonía de un cártel para después pactar con él un acuerdo de reducción de la violencia) por el Gobierno. Una sospecha que no es nueva y existe al menos desde la espectacular fuga que protagonizó Guzmán en 2001 de la cárcel de alta seguridad donde se encontraba preso, justo después de la toma de posesión de Vicente Fox como presidente y a los pocos días de una inspección al penal por Jorge Tello, subsecretario de Seguridad Pública. Lo que es un hecho es que, sea con gobierno del PRI de Ernesto Zedillo (en el que el capo logró tener control completo del penal donde se encontraba) o el del PAN (en que protagonizó la evasión), la organización de Sinaloa posee gran habilidad para corromper funcionarios y políticos.

Las organizaciones criminales también se dirigen a la población

Las organizaciones criminales también se dirigen a la población

Entre los numerosos ejemplos que se pueden señalar en esta categoría está el de una serie de mantas aparecidas en el Estado de Guerrero en diciembre de 2008 documentadas por el periódico La Crónica en las que se acusa al titular de la Secretaría de Seguridad Pública Federal, García Luna, y a varios altos mandos militares, de apoyar a ciertos traficantes del Cártel de Sinaloa.

En el caso de las peticiones al Ejecutivo, ha habido casos interesantes de comunicados en que distintas organizaciones se ofrecen a acabar con una en particular, la de los Zetas (un nuevo cártel en auge caracterizado por su extrema violencia, otrora brazo armado del cártel del Golfo y ahora una organización independiente que dio el salto desde el trasiego de drogas hacia la extorsión y el “cobro de derecho de piso” emulando a la mafia italiana, y que estaba formado originalmente por desertores de cuerpos de élite del ejército mexicano). En uno de ellos, reportado por el diario Milenio, se solicitaba al presidente el retiro del ejército y la armada de la lucha pues “el veneno se combate con el mismo veneno”.

Roberto Ortuño dimitió tras recibir amenazas a través de 'narcomantas'

Roberto Ortuño dimitió tras recibir amenazas a través de 'narcomantas'

Por último, es en el caso de las amenazas y órdenes en donde se muestra el enorme poder de estos grupos. Uno de los ejemplos más impactantes ha sido cuando una serie de mensajes aparecieron en varios puntos de la frontera de Ciudad Juárez, exigiendo la renuncia del jefe de la policía municipal (Roberto Orduña, ex militar, y recién instalado en el cargo). En caso de negativa, se mataría a un policía cada 48 horas. Tras el cumplimiento de la amenaza con la muerte de un agente de policía y un guardia de prisión, el funcionario presentó su renuncia el 20 de enero de 2009.

Mensajes del crimen organizado a la sociedad

Seguramente este sea el tipo de mensaje en que se muestra una relación más desigual y vertical. Entre los criminales y la sociedad atemorizada. A pesar de ello, hay al menos dos tipos de mensajes del crimen a la sociedad.

El primer tipo es el más fácil de imaginar, mensajes con el objeto de desconcertar, de crear terror entre la población. Sin embargo, en este caso particular son las cartulinas en cadáveres de policías y ciudadanos que se atrevieron a denunciar a las autoridades la perpetración de algún ilícito los ejemplos más llamativos. Las ‘narcomantas’ que específicamente tratan de aterrorizar a la población no abundan, o no son reportadas suficientemente por los medios. Esto no quiere decir, sin duda, que pancartas con fines específicos distintos no tengan como efecto paralelo aterrorizar y crear miedo
en la población civil. Su mera presencia
lo consigue.

Las organizaciones criminales reclaman al Gobierno menor intervención

Las organizaciones criminales reclaman al Gobierno menor intervención

Los segundos son los mensajes mediante los cuales se busca la aceptación social y cierta legitimidad. Esto se hace por medio del deslinde de hechos violentos (que son atribuidos a otra organización) y la justificación de los propios como “justos”. Un ejemplo claro de ello son los mensajes de la llamada Familia Michoacana, una organización traficante también de reciente nacimiento, con un componente ritual y religioso importante (recomiendan a sus miembros alejarse de las drogas, el alcoholismo y mantener la unidad familiar, y usan los libros del autor cristiano estadounidense John Eldredge, en especial el titulado ‘Salvaje de corazón’, como una biblia) y que se presenta a sí misma como justiciera y protectora de la sociedad en la que medra, argumentando sólo usar la violencia contra grupos criminales (secuestradores, extorsionadores, violadores). A principios de este año, en una acción sin precedentes, aparecieron 48 ‘narcomantas’ en las que La Familia pide el apoyo de la sociedad michoacana para luchar contra Los Zetas como refiere el periódico La Jornada.

Los otros mensajes: el gobierno y la sociedad mexicana

El discurso oficial

La imagen del Gobierno mexicano en la lucha con el crimen organizado se encuentra entre la del garante de orden y seguridad, y la del generador de corrupción e impunidad. El discurso oficial respecto al tema es eminentemente justificativo de la actual estrategia de lucha en la que priman los medios policiacos y militares, y quizá el punto nodal de la gestión de Felipe Calderón. Se busca el apoyo social a una guerra que cada vez pierde más adeptos. En cuanto al discurso hacia el narco, éste es legalista, moralista, e intransigente, buscando diferenciarse del régimen del PRI. El narcotráfico es visto como una actividad ilegal que hay que perseguir y las ‘narcomantas’ (al igual que otras manifestaciones como los ‘narcocorridos’) son vistas como algo que hay que censurar, como “un método de propaganda e intimidación para intentar inhibir la actuación de las autoridades y atemorizar a la población“, en palabras de Genaro García Luna, Secretario Federal de Seguridad Publica.

La sociedad civil está dividida: unos contemplan el fenómeno como positivo por desvelar corrupciones, y otros lo consideran un suceso lamentable

El trabajo de Luis Astorga apunta a que se trata de algo de mayor complejidad: lo que ocurre es que sectores del Gobierno entienden que estas manifestaciones (los mensajes, la música) son una pérdida gradual del monopolio que el Gobierno tenía en la producción simbólica acerca del tráfico de drogas, y ven amenazado su papel de guía de las valoraciones de la gente sobre el tema. De ahí la actitud hacia estas ‘narcomantas’, pero también hacia los ‘narcocorridos’. El Gobierno sigue condenando a los medios por la difusión de los mensajes y siguen sin tomar esto en serio, a pesar de que son el único canal público en donde se ventilan y se muestran las actividades ilícitas del crimen organizado.

El discurso de la sociedad

En cuanto a la sociedad, tradicionalmente se la ha visto como un agente pasivo que excepcionalmente adopta un discurso dirigido solo al Estado, demandando mayor seguridad, pero también levantando quejas por los abusos y violaciones de Derechos Humanos sufridos a partir de la entrada de las fuerzas armadas en la lucha contra la delincuencia (documentadas por ONG como Human Rights Watch y Amnistía Internacional).

En torno a las ‘narcomantas’ en su seno, las opiniones se dividen. Como señala Miguel Ángel Chávez, algunos califican este fenómeno como en cierto modo benéfico en la medida en que ventila la corrupción y el presunto contubernio entre altos mandos de la milicia y el Gobierno mexicano con el crimen organizado. Otros, en cambio, consideran lamentable que esto se sepa de ‘boca’ de los propios criminales, que dejarían en evidencia no solo la corrupción de las autoridades, sino su ineficiencia.

Sin embargo, en los últimos meses, ha habido novedades significativas en el discurso de la sociedad. Existen cada vez más mensajes que muestran una sociedad civil que se busca a sí misma. Es decir, ciudadanos que buscan a los demás ciudadanos como interlocutores, ya sea para exigir cambios en la política de seguridad de forma colectiva o para crear mecanismos autónomos y comunitarios para protegerse o compartir información.

Curiosamente, la última señal sobre este despertar ciudadano vino en la forma de varios mensajes en puentes peatonales colocados en transitadas avenida de Monterrey y Ciudad de México a finales de octubre. Así, tal y como hacen los grupos traficantes. El mensaje, preciso y corto, se expresaba por medio de una pregunta: “Si el crimen está organizado, ¿por qué nosotros no? La firma era un juego de palabras con el nombre oficial de la República (Estados Unidos Mexicanos): “Estemos unidos mexicanos”. En un momento en que la sociedad debe pasar de su asombro, miedo e inmovilismo a la proposición y a la organización pacífica, este mensaje parece una nota de esperanza.

Mientras esto ocurre, parece que el conflicto que tiene como epicentro el tráfico ilegal de drogas en México se lleva a cabo también en el plano de lo simbólico. La comunicación es otro flanco donde se puede ganar o perder la batalla.

César Morales Oyarvide es politólogo especializado en estudios latinoamericanos

Imágenes: fotografía portada: sinfulmx.com; fotografía 1: blogdelnarco.com; fotografía 2: cronica.com.mx; fotografía 3: esdeladea; fotografía 4: eluniversal.com.mx; fotografía 5: sinfulmx.com; fotografía 6: estemosunidosmexicanos.blogspot.com

Artículo original en Bottup: Pancartas con mensajes de la delincuencia organizada en México


Estudiante de criminología, con 20 años y un bebé de dos meses, ha tomado posesión de la dirección de policía del municipio Praxedis G. Guerrero, donde todos sus antecesores fueron asesinados, cinco decapitados

Periodista ciudadano autor: César Morales Oyarvide Editado por: Redacción Bottup


Marisol Valles fue la única que aplicó al puesto que actualmente ocupa

Marisol Valles fue la única que aplicó al puesto que actualmente ocupa

A menos de 100 kilómetros de Ciudad Juárez, con 20 años, un bebé de dos meses y 13 elementos a su cargo (10 de ellos mujeres recientemente integradas al cuerpo y sólo un puñado con armas que portar), ha tomado posesión de la dirección de la Policía en el municipio fronterizo de Praxedis G. Guerrero la joven Marisol Valles García.

Estudiante de criminología en Ciudad Juárez (en periodo de elaboración de tesis de licenciatura), casada, esta mexicana, que ya en algunos medios es llamada ‘la mujer más valiente del país’, toma las riendas de la seguridad pública de este municipio a petición del alcalde José Luis Guerrero, quien la considera con los ‘valores y principios necesarios para ocupar el cargo’, además del expertise que brinda estar a punto de acabar la carrera de criminología (en un país donde el Gobierno federal lanzó una campaña en 2009 para integrar en la Policía Federal a licenciados -de cualquier disciplina-, esto es algo excepcional).

Praxedis G. Guerrero es un pequeño municipio (3.500 habitantes en 2005) en cuya comandancia de Policía, según el diario El Universal, se dispone exclusivamente de una patrulla, tres rifles automáticos y una pistola. Fundado en el siglo XIX como San Ignacio por mexicanos procedentes de Texas y Nuevo México que no quisieron perder su nacionalidad tras la anexión de esos territorios a los Estados Unidos, toma su nombre actual del Jefe Revolucionario cercano al anarquismo Praxedis G. Guerrero, escritor y combatiente muerto en diciembre de 1910 ante las tropas de Porfirio Díaz, de quien se conoce la frase: “la justicia no se compra ni se pide de limosna; si no existe, se hace”.

El municipio, cercano a la frontera, es conocido por ser escenario de éxodos provocados por amenazas del narcotráfico. Todos los que ocuparon su cargo en la legislatura anterior fueron ejecutados

Localizado en el Valle de Juárez, en una zona de alto índice de violencia por su cercanía al río Bravo, utilizado para cruzar drogas e indocumentados hacia Estados Unidos, el municipio es conocido por ser escenario de éxodos provocados por amenazas del narco documentados por la prensa nacional: en abril de este año los grupos criminales dieron un ultimátum a los habitantes para que abandonaran el lugar: muchos han sido asesinado y decenas de viviendas han sido quemadas. Volvió a los titulares cuando en julio fue escenario del asesinato de un hombre de 50 años, Gabriel Rodríguez, y de su hija, de siete, acribillados en su domicilio, para finalmente volver a la primera plana hace menos de una semana cuando el comisario seccional (funcionario que sirve de enlace entre la cabecera municipal y las demás comunidades que conforman el municipio) de El Porvenir, Rito Grado, fue asesinado a tiros junto con su hijo en Ciudad Juárez, ciudad en la que se habrían refugiado huyendo de las amenazas de muerte que conlleva en muchas ocasiones el estar al frente de las agencias de seguridad estas pequeñas comunidades.

En este lugar de la frontera, “donde va y viene la muerte sin que nadie le pida visa o pasaporte”, como escribe el escritor tamaulipeco afincado en Monterrey, Xavier Araiza, y en donde nadie -o más bien, casi nadie- tendría redaños suficientes para ser jefe de policía, es donde tomó protesta este miércoles Marisol Valles.

¿Temeraria o valiente? En las declaraciones que ha hecho a la prensa reconoce tener miedo. Y no es para menos: de acuerdo con información del periódico La Jornada, todos los que ocuparon su actual cargo en la pasada administración fueron ejecutados, y al menos cinco, decapitados. De hecho, en las fotografías de su despacho que circulan por la red se distingue, al igual que una virgen de Guadalupe que vigila su escritorio, un letrero que recuerda a Jesús Manuel Holguín, antiguo comandante de la Secretaría de Seguridad Pública, muerto en mayo del año pasado.

Marisol cuenta con trece personas a su cargo, diez de ellas, mujeres

Marisol cuenta con trece personas a su cargo, diez de ellas, mujeres

Sin embargo, la joven jefa de policía se muestra convencida de lograr transformar ese miedo en seguridad. Y hacer lo mismo con toda la comunidad, según afirma en entrevista para la cadena Televisa. “En México, todos tenemos miedo ahorita, lo que necesitamos es que el miedo no nos venza”, sentencia.

Para ello, y pese a sus limitados recursos, Valles se muestra más audaz, más creativa y más innovadora en sus métodos para lidiar con los problemas de la delincuencia y la inseguridad que las propias autoridades federales, estancadas en una estrategia punitiva abocada al fracaso. Y es que, como opina el secretario de la alcaldía, Andrés Morales, a Marisol Valles “le duele el tema social”, pero no se queda ahí sino que “propone soluciones”.

De esta forma y a sabiendas de que no es su atribución legal ir ‘por los malos’ (combatir a los cárteles de narcotraficantes, para lo que existen otras instancias), Marisol Valles piensa centrarse en ir “por los buenos como son niños, padres de familia, hombres y mujeres a los que debemos organizar para que no caigan en la tentación de los delitos, las drogas y el dinero fácil”.

En otras palabras, que se dedicará centralmente a la prevención y al ‘rescate social’, a la impartición de valores y al contacto directo con los ciudadanos. En este sentido, manifestó a los medios que su pretensión es establecer programas preventivos en las colonias y las escuelas, rescatar la seguridad en los espacios públicos y buscar el acercamiento entre los vecinos para formar redes de vigilancia preventiva. La estudiante de criminología, incluso, baraja la posibilidad de crear una policía ciclista y que los adultos mayores se sumen a los programas preventivos de vigilancia en los exteriores de las escuelas. Es decir, tratar a los problemas de la inseguridad y la delincuencia con miras más amplias, desde una perspectiva integral. Una muestra más de las innovaciones que pueden darse en este particular desde los gobiernos locales, por muy modestos que sean sus recursos. Y eso, además de su juventud y valentía, inspira respeto.

El centro de su proyecto, del cual se han hecho eco diversos medios, es “evitar los delitos con la atención humana, conviviendo con la familia, (atendiendo) las necesidades (y) viendo por un mañana para los niños”. Esto último determina su arrojo poco común: el de una joven madre preocupada por el futuro del país en el que vivirán sus hijos. “Me arriesgué porque quiero que mi hijo viva en una comunidad diferente a la que hoy tenemos, quiero que la gente ya no viva con miedo, que pueda salir, como era antes”, declara.

“Heroica o suicida, un hecho consumado es que esta joven idealista, insólita, es la nueva jefa de policía del municipio Praxedis G. Guerrero, muy cerca de Ciudad Juárez, donde la vida no vale nada”

El cuartel desde donde ya despacha, como han hecho notar las agencias internacionales que se acercaron durante su presentación este miércoles (fue nombrada el lunes, única candidata), ha sido ‘rafagueado’: las paredes tienen agujeros de bala recubiertos por pintura. Mientras tanto, en el centro de la política está la discusión de una reforma constitucional para establecer un mando único en la policía de los diferentes estados que conforman la República, con el objetivo de tener una mayor coordinación en las tareas de seguridad e inteligencia, pero también buscando contrarrestar un hecho preocupante: el que los policías municipales (más de 200.000), mal armados y con salarios que no perdonan ni la burla, se ven enfrentados a menudo con el dilema ‘plata o plomo’, y no pocas veces acaban al servicio del narco.

El escritor Xavier Araiza resume: “heroica o suicida, un hecho consumado es que esta joven idealista, insólita, es la nueva jefa de policía del municipio Praxedis G. Guerrero, muy cerca de Ciudad Juárez, donde la vida no vale nada”. Deseo, junto con él, que en el mar se hundan los malos presagios. Marisol parece segura del reto que aceptó. Y eso me da la certeza de que será difícil olvidar su nombre.

Fotografía 1: nydailynews.comn, Alcazar/Getty, y Fotografía 2: globbos.com

Artículo original en Bottup: Marisol Vallés: ‘La mujer más valiente de México’


OPINIÓN / Hugo Alfredo Olvera Cartas se convierte en el sexto periodista asesinado en México en 2010 y en el número 63 en diez años

Mientras, continúa la resaca de las elecciones regionales que, según datos oficiales, rondó el 65% de abstención

Periodista ciudadano autor: Ángel Prado García Editado por: Redacción Bottup

México. Si las letras mataran como lo hacen las balas, no habría escritores.

Antes de que otra cosa se pudiera decir, quisiera antes que nada unirme a la pena que embarga a la familia del periodista Hugo Alfredo Olvera Cartas, quien fue asesinado de cuatro balazos la madrugada del día martes 6 de julio, en las afueras de la ciudad de Apatzingan Michoacán, México, en dirección al municipio de Tepalcatepec del mismo estado de Michoacán, cuyo cadáver fue encontrado dentro de una camioneta Ford Lobo, de su propiedad, con claros rastros de haber sido esposado y torturado.

Olvera Cartas presentó el pasado febrero una denuncia ante la Comisión de Derechos Humanos por haber sido agredido por policías federales

El periodista Olvera Cartas se desempeñaba como editor del periódico El Día de Michoacán en la ya mencionada ciudad de Apatzingan. También era corresponsal de la agencia Quadrantin y del periódico de circulación estatal, La Voz de Michoacán, aclarando que de éste último no ha habido al momento aseveración o negativa alguna, de pertenecer o no a su plantilla de reporteros.

Olvera Cartas, quien presentó en el pasado mes de febrero una denuncia ante la Comisión de Derechos Humanos por haber sido agredido por policías federales mientras cubría una información, se convierte así, en el sexto periodista muerto en lo que va del año 2010 y en el número 63 de este nuevo milenio. ¡Ya basta de ataques a los medios informativos, clama México!

Ahora pasemos a la segunda parte de esta nota.

El presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, reconoció que en la contienda electoral del pasado día 4 de julio se voto democráticamente, que el pueblo confirma su aberración a la guerra que se está viviendo en el país.

Mientras esto sucedía, sus compañeros de partido, el gobernador José Guadalupe Osuna Millán y el presidente municipal de Tijuana Jorge Ramos Hernández, ambos del Estado de Baja California, se dijeron ignorantes y desmemoriados, ya que no consideraban estar manejando mal la presente administración a su cargo.

El gobernador pidió que se le recordara algo que se haya hecho mal y entonces mostró él mismo, que sí se le olvidó lo que perjudica con las políticas centralistas que afectan a esta región, leyes y decretos elaborados a miles de kilómetros de esta zona por políticos que en su vida han puesto un pie en esta frontera y, peor aún, desconocen sus más mínimas necesidades.

Si el narcotráfico se hubiera combatido en sus inicios por los que hoy quieren volver al poder, hoy día no hubiera esta guerra. Pero el ‘hubiera’ no existe

Olvidó la implementación de su famoso SIAVE (Sistema de Aforo Vehicular), lo cual perjudica enormemente a los comercios de Tijuana, dado que la gente de la unión americana que acudía a hacer sus compras a esta ciudad, prefiere quedarse en casa, a venir a pasar tres horas de ida y/o vuelta, formada, esperando el cruce fronterizo para cualquier de los dos países. Esos detallitos se le ‘olvidaron’ al gobernador, y no digamos la de gritos que le pegaron al momento que se presentó a votar. La casilla se ubicaba justo en una calle que hace ya cuatro meses se hundió al paso de un camión mezcladora, quedando este ahí dentro y, a la fecha, la triste calle aún no ha sido reparada, salvo ese día sábado que se le dio una ‘maquillada’ para que él llegara el domingo y no mirara el hueco que dejó la unidad. Eso también lo ignoraba.

Por su parte, Jorge Ramos se dijo ignorar el motivo por el que la fabulosa cantidad del 35% de población que se presentó a votar, favoreció con mayoría al partido opositor, de los cuales dijo, muchos, ni campaña electoral salieron a hacer a las calles, que no recordaba hubiese tanta abstinencia electoral (65% según los últimos datos del Instituto Federal Electoral) y menos que no se votara por su partido, el cual ha servido a todos los tijuanenses (sic).

Por lo pronto, en este país, en esta República, seguiremos mirando por el momento a esos gobernantes que prometieron un cambio. Al presidente de la República hoy se le critica, sí, pero si el narcotráfico se hubiera combatido en sus inicios por los que hoy quieren volver al poder, hoy día no hubiera esta guerra. Si en sus inicios no se hubiera solapado la corrupción y los imparables cañonazos de 500.000 dólares para proteger a delincuentes y compadres, México no estaría sumido en esto que hoy es una de las más negras imágenes a nivel nacional y mundial. Pero como él ‘hubiera’ no existe y la realidad sí, esperemos pronto que pueblo y gobernantes recapaciten y maduren.

Artículo original en Bottup: Mientras se reconoce la democracia en México, asesinan a un periodista más