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Una ley aprobada en Colombia busca penalizar las expresiones de inconformidad en las calles
A pesar de esto y de las declaraciones del presidente Santos, cada día hay mayor intensidad y cantidad de protestas, entre ellas, de los estudiantes universitarios

Periodista ciudadano autor: Andrés Monroy Gómez Editado por: Redacción Bottup


En 2011 ya se han producido más de 1.500 protestas

En 2011 ya se han producido más de 1.500 protestas

Víctor Abramovich, secretario ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos del Mercosur, afirmó que “siempre se habla de censura, de protección a periodistas, de la regulación de los medios y monopolios, y a las manifestaciones se las ve como problemas de tránsito. No todos tienen tan clara la vinculación entre libertad y protesta social”.

La expresión libre a través de protestas ciudadanas es objeto de formas particulares de restricciones en el caso colombiano. Una ingenua esperanza rondaba algunos sectores de la sociedad colombiana, para quienes el cambio de lenguaje del actual gobierno podía significar una ruptura con las estrategias de persecución e intimidación a los opositores políticos durante la presidencia de Álvaro Uribe. Desafortunadamente se diluye al compás de actuaciones de altos funcionarios del gobierno colombiano, entre ellos el mismo
presidente Juan Manuel Santos.

Las autoridades estigmatizan las movilizaciones estudiantiles con declaraciones sobre la infiltración de la FARC

Las autoridades estigmatizan las movilizaciones estudiantiles con declaraciones sobre la infiltración de la FARC

El diagnóstico de la profunda crisis por la que los colombianos reclaman acciones eficaces, se refleja en las cada vez más intensas y frecuentes protestas en diferentes regiones del país. El común denominador: la irrupción de la estrategia de estigmatización generalizada en contra de estas manifestaciones de inconformidad.

Es así como un informe de la Policía, al dar cuenta del incremento de las protestas (en 2010 se realizaron 1.142 manifestaciones y en lo corrido de 2011 van 1.573), hace énfasis en su preocupación por la intervención de grupos ilegales en éstas.

Esta táctica de señalamientos, que a pesar de los discretos llamados del gobierno a la no generalización, buscan deslegitimar los reclamos de diferentes sectores de la población colombiana. Para la muestra, varios ejemplos de hechos
ocurridos en los últimos dos meses.

Desde el techo de la Alcaldía de Bogotá, esta persona filmaba a los estudiantes durante las marchas del 7 de septiembre de 2011. No era periodista

Desde el techo de la Alcaldía de Bogotá, esta persona filmaba a los estudiantes durante las marchas del 7 de septiembre de 2011. No era periodista

El más reciente, es la acusación de infiltración subversiva de los movimientos estudiantiles que protestan en diferentes universidades del país en contra de un proyecto de reforma de la educación superior. Juan Manuel Santos, en un discurso pronunciado durante la activación de una nueva brigada del ejército, señaló: “Sabemos muy bien que la estrategia de las Farc va a ser la de estimular la protesta social y la de infiltrar esa protesta social para producir violencia, producir caos”. Quizás esta razón esgrimida por el jefe de Estado, constituye la motivación para que las fuerzas de seguridad persistan en sus seguimientos intimidatorios contra líderes sociales. Por esto no es extraño advertir la presencia de personas que desde edificios públicos registran mediante videos y fotografías a los manifestantes, inclusive cuando las movilizaciones se realizan con los permisos exigidos por las autoridades.

Uno de los principales medios de comunicación escritos del país, haciendo eco a los señalamientos de Santos, afirmó que “tuvo acceso a un completo dossier, elaborado por los organismos de seguridad, en el que se evidencia el poder de infiltración de las Farc y el Eln, ya no sólo en las tradicionales universidades públicas, sino también en los más prestigiosos planteles privados en el país. Por ejemplo, se ha establecido que a través de la denominada Plataforma Encapucharte, colectivos, brigadas y células de la guerrilla están desarrollando trabajos de adoctrinamiento ‘en organizaciones cívico-sociales y movimientos juveniles’, con el fin de blindar sus enlaces ilegales al amparo de instituciones que sí son legales”. No tardaron en producirse las primeras detenciones. En los últimos días fueron detenidos varios estudiantes que participan activamente en la mesa nacional que se opone a la reforma propuesta por el gobierno. Gustavo Gallardo, de la fundación ‘Lazos de dignidad’, declaró a los medios de comunicación que “Se realizaron hasta hoy 60 capturas en todo el país, con la característica que se emiten una semana después de las declaraciones del presidente Santos, frente a la presunta infiltración de la guerrilla en las universidades del país. Todas las órdenes tienen fecha del 30 de septiembre, son selectivas y arbitrarias”.

Otro caso es el de los trabajadores de la compañía petrolera Pacific Rubiales Energy. Sus exigencias por mejores condiciones laborales fueron reprimidas por los escuadrones antidisturbios de la policía, donde resultaron heridos 12 trabajadores. Mientras tanto los directivos de la multinacional petrolera pedían la militarización de los campos de trabajo, negando la explotación laboral que denunciaban los trabajadores. Por su parte, un grupo de trabajo compuesto por parlamentarios y representantes del gobierno manifestó su preocupación por la disminución de la producción petrolera, sin mostrar el mismo entusiasmo a la hora de reflexionar sobre las condiciones de los trabajadores.

Paralelamente, los indígenas del convulsionado suroccidente colombiano reclaman el respeto por sus territorios ancestrales y su neutralidad en conflicto armado. La respuesta del nuevo ministro de defensa, al poco tiempo de asumir el cargo, fue acusar a los indígenas de sostener alianzas con la guerrilla. La Asociación de Indígenas del Cauca rechazó estas afirmaciones, alegando que “lo que hay en el Cauca son comunidades victimizadas por los actores armados (incluyendo la Fuerza Pública) y atrapadas en el fuego cruzado de la confrontación armada”.

En el departamento de Antioquia, dos municipios han sido sacudidos por las manifestaciones de sus habitantes. En Tarazá, las movilizaciones campesinas rechazan las fumigaciones con glifosato, por considerarlas nocivas para la salud de los pobladores y sus cultivos. Al respecto se pronunció el Secretario de Gobierno del departamento, aseverando que estas manifestaciones son producto de la presión de la guerrilla de las Farc. Por su parte, en el municipio de Cuacasia, mineros informales protestan por su derecho a trabajar. Como resultado de los enfrentamientos, varias personas resultaron heridas y una mujer murió por la inhalación de los gases disparados por la policía. Esta manifestación tampoco estuvo exenta del señalamiento de ser infiltrada por la guerrilla.

También en las manifestaciones protestando contra el transporte público de Bogotá las autoridades apuntan a la acutación de
‘agitadores profesionales’

También en las manifestaciones protestando contra el transporte público de Bogotá las autoridades apuntan a la acutación de 'agitadores profesionales'

También en las manifestaciones protestando contra el transporte público de Bogotá las autoridades apuntan a la acutación de 'agitadores profesionales'

Otro caso es el del sistema de transporte masivo de Bogotá (Transmilenio), donde son frecuentes los bloqueos protagonizados por ciudadanos cansados del mal servicio prestado por las empresas que tienen la concesión en las principales rutas de la ciudad. Buses atiborrados, calles en pésimo estado, incumplimiento de horarios y uno de los pasajes más costosos del país no son entendidos por las autoridades distritales y por los directivos de las empresas privadas que operan ese sistema como causas lógicas de las protestas. Su interpretación de los hechos apunta a la actuación de “agitadores profesionales“.

Todas estas movilizaciones ven la sombra de una ley aprobada en junio de este año, que establece penas que van desde los 2 hasta los 4 años de prisión y millonarias multas a quienes sin el permiso de las autoridades obstaculicen las vías o infraestructura de transporte. Más adelante, la misma ley señala penas de 4 a 8 años y multas a quienes imposibiliten la circulación de vehículos de transporte
público.

Estudiantes con las manos en alto

Estudiantes con las manos en alto

Es cierto que una de las obligaciones de los gobernantes es preservar el orden público, buscando prevenir desmanes durante las manifestaciones. Pero es válido preguntarse por el concepto de ‘orden’ que se busca defender con estas leyes. Adicionalmente, normas como la mencionada, de manera genérica criminalizan comportamientos inherentes a las manifestaciones callejeras y son la puesta en escena de intimidantes procesos judiciales contra quienes encuentran en las protestas públicas la única alternativa de ser escuchados.

Ante la hilarante y descabellada posibilidad de calificar a todos y cada uno de los participantes de las movilizaciones de protesta como “guerrilleros”, es necesario preguntarse sobre cómo interpretar esta sistemática campaña de estigmatización contra la movilización social de protesta. ¿A qué le teme el Gobierno?

Varias opciones surgen de esta pregunta. Una primera posibilidad de respuesta, es que los ocho años de la “seguridad democrática” de Álvaro Uribe fueron un total fracaso y las guerrillas cada vez tienen más capacidad de movilizar a obreros, campesinos, estudiantes e indígenas. Seguramente esta interpretación no será del gusto de quienes defiende el legado uribista.

Mural en la Universidad Nacional

Mural en la Universidad Nacional

Otra respuesta gira en torno al creciente descontento social, por la cada vez más profunda brecha social (por ejemplo, un congresista gana en un mes lo que un colombiano promedio gana en 3 años). Esto se suma a los inocultables casos de corrupción administrativa y la desviación moral de las fuerzas de seguridad, frecuentemente involucradas en casos de ejecuciones extrajudiciales, (mal llamadas ‘falsos positivos’), agresiones sexuales y desviación de recursos públicos para intimidar a los críticos del gobierno, entre otros tantos casos. Pero esta interpretación tampoco gustará al oficialismo, para quienes todas estas denuncias hacen parte de una conspiración contra el expresidente Álvaro Uribe.

Quizás llegó la hora en que los gobernantes acepten que no están haciendo bien su papel y tomarse en serio las protestas de los colombianos.

Por Andrés Monroy Gómez
@AndresMonroyG
Fotografías: Andrés Monroy Gómez (Seryozem)

Artículo original en Bottup: Colombia: la incomodidad de las protestas ciudadanas


ENTREVISTA / La joven relata los sucesos de los últimos días desde el interior de la plaza Tahrir

Egipto sigue atento a la posible salida de Mubarak

Periodista ciudadano autor: Omar Havana Editado por: Redacción Bottup


Los gritos de la libertad en la plaza Tahrir

Los gritos de la libertad en la plaza Tahrir

La pasada noche ha sido una de las más intensas de mi vida. La distancia que separa mi casa en la antigua capital del mundo árabe, Granada, del país de los faraones parece haberse acortado más que nunca. El sonido de los tanques, el llanto de los disparos, los gritos de libertad llegan a mis oídos como balas de impotencia. Mañana debería estar en El Cairo, en 24 horas mi cámara debería estar echando humo captando en silencio la verdad, aunque la actualidad en el Mundo Olvidado asiático ha cambiado mi destino, dentro de unos días mis pies volverán a pisar suelo camboyano, donde otra revolución en silencio se vive día tras día en forma de un niño que pasó a ser un adulto el mismo día en que nació.

Anoche, Al Jazeera me acercó al horror de la barbarie, sus imágenes hicieron que mi alma estuviera en Tahrir Square, pero fueron los llantos del pueblo egipcio los que hicieron que mis ojos se inundaran de soledad. Fueron las palabras de una nueva amiga, las que me acercaron a esa realidad que el pueblo de Egipto vive desde hace más de 30 años, que volviera a sentir el dolor de una dictadura, que me acordara de esa revolución roja que viví en Bangkok no hace mucho tiempo. Aunque eso fue anoche, es fácil escribir cuando las balas no sobrevuelan nuestras cabezas, es fácil escuchar cuando el calor de un hogar en paz es tu compañero. Sí, es fácil ser mensajero de quien realmente está luchando por la Justicia, de quien arriesga su vida por una democracia que solo han visto en las películas. Ésta es la historia de mi nueva amiga.

“El número de asesinados por el régimen es mucho mayor que el que cuentan los medios de comunicación internacionales, no pueden notificar los heridos de bala a la policía, porque durante 5 días han desaparecido”

Ayer, 2 de febrero, cumplía 32 años. Su nombre quedará oculto en mi memoria para proteger una integridad que corre peligro, sus palabras el mayor mensaje de paz que mis oídos nunca han escuchado, mi recompensa su confianza, su regalo la libertad, y en su tarta de cumpleaños los cócteles molotov son las velas que debe soplar. Nunca estuvo en una revuelta, nunca fue una activista, pero solo 30 minutos después del discurso del dictador Mubarak temió por su vida. Me cuenta que una reunión cambió el destino de esta Revolución, en algún lugar de Egipto, en alguna oficina de una gran petrolera controlada por el Gobierno se tramó lo que está sucediendo. Desde allí se fletaron autobuses hacia la plaza Mahmoud, allí empezó el movimiento pro-Mubarak.

Su hermana trabaja en un hospital del Gobierno, uno de los más grandes de Egipto. Solo en su departamento más de 150 personas han muerto, “el número de asesinados por el régimen es mucho mayor que el que cuentan los medios de comunicación internacionales, desde el primer día del conflicto reciben numerosos heridos por bala, aunque no pueden considerarlos como tales, ya que la policía debería ser notificada de ello y abrir una investigación, y durante cinco días las fuerzas policiales han desaparecido. Los hospitales se están quedando sin sangre para las transfusiones, y pronto, incluso los medicamentos serán escasos”, me afirma entre lágrimas.

“Creo que ya sabéis que las cárceles han sido abiertas desde el pasado viernes, todos los policías que las controlaban han desaparecido, y los criminales campan por donde quieren, tenemos que defendernos de estos animales. Los hombres ocupan las calles durante toda la noche, hacen turnos para defender nuestros hogares. Una persona fue asesinada hace dos días por uno de estos criminales en Heliopolis, un amigo y sus vecinos fueron atacados en Mohandeseen con una ametralladora, tuvieron que correr, se ocultaron detrás de algunos coches aparcados en la calle y gracias a Dios pudieron salvar su vida”.

“Las cárceles han sido abiertas desde el pasado viernes, todos los policías que las controlaban han desaparecido, y los criminales campan por donde quieren, tenemos que defendernos de estos animales”

“Tenemos miedo de que el mundo nos quiera como estamos, ciudadanos sin derechos que viven bajo la dictadura de un tirano, el asunto es demasiado político y sabemos que está relacionado con Israel y sus intereses, por eso nuestra lucha será hasta el final”, afirma con tristeza. “No podemos parar de llorar, solo esperamos que no nos desconecten del mundo el próximo viernes, cuando suceda el llamado ‘día de la salida o de la limpieza’. Han dado la oportunidad a Mubarak de rendirse antes de este día o le forzarán a salir, probablemente con otra marcha de un millón de personas como pasó el pasado martes, pero no estoy segura de que esto vaya a suceder, después de esta masacre en la plaza Tahrir. No estoy segura si quedaremos algunos supervivientes o si la gente abandonará después de lo que está sucediendo esta noche”.

Pasadas unas horas de la pasada madrugada, la agencia Reuters afirmaba que francotiradores estaban disparando contra la multitud en la bautizada como plaza de la liberación, un rumor que se extendió como la pólvora y al cual mi nueva amiga contestaba, “no puedo afirmarte que esto sea verdad, aunque sí es cierto que se ven mirillas láser apuntando desde algún tejado, pero no te puedo afirmar que sean francotiradores”. Este es el mayor problema que estamos encontrando en un mundo que quiere saber la verdad, la información nos llega distorsionada por unos medios de comunicación que hace mucho tiempo dejaron de ejercer el periodismo para venderse al mejor postor.

¿Cómo te sientes en estos momentos? “Mi corazón está roto, el ejército nos ha traicionado, somos personas pacíficas, la plaza está llena de mujeres, no puedo creer que esto nos esté pasando, dicen que hay bebés de corta edad entre nuestra gente, pero no lo puedo asegurar, estoy intentando hablar con una de mis mejores amigas al otro lado de Tahrir, donde yo me encuentro, pero no puedo conectar con ella, suplico que se encuentre bien, por favor”.

¿Es Al Baradei vuestro futuro? “No, no lo es, el mundo se empeña en decir que él es la solución a nuestros problemas, pero cómo una persona que lleva tantos años fuera de Egipto puede entender a su pueblo. No confiamos en él, todos creemos que es otra marioneta de los Estados Unidos. En mi opinión nuestro líder debería ser Amr Moussa, el antiguo Ministro de Exteriores, aunque tampoco sé si debemos confiar en él, aunque creemos que al menos, es una persona honesta”.

¿Qué piensas del papel de Naciones Unidas en este asunto? “Naciones Unidas, Estados Unidos, ambos son las caras de una misma moneda, qué puedo pensar de ellos, si no encuentro ninguna diferencia entre ambos”.

“Mi corazón está roto, el ejército nos ha traicionado, somos personas pacíficas, la plaza está llena de mujeres, no puedo creer que esto nos esté pasando”

¿Los tanques han tomado parte de la ciudad según Al Jazeera, tienes miedo? “Cuando vimos los tanques por las calles de El Cairo, nos alegramos, nos sentimos seguros, pero después de ver lo sucedido en las dos últimas noches, sabemos que nos han traicionado. Creíamos que estaban ahí para ayudarnos, para defender nuestros derechos, pero de repente, dejaron a los pro-Mubarak entrar en la plaza Tahrir. Hasta hace dos días nadie se podía acercar aquí sin que le controlaran la identificación y las pertenencias que llevaban, y de repente, como salidos de la nada, los que están a favor del dictador aparecieron en sus camellos, armados con cuchillos y espadas, ¿es que el ejército no se dio cuenta de estas armas?”.

Internet ha sido restaurado, ¿piensas que durará mucho?“Creemos que nos han devuelto Internet para permitir a los jóvenes que luchen juntos, quizás para mantenernos ocupados mientras ellos preparan el ataque final, de repente creímos que nos habían devuelto nuestros derechos, que éramos libres para contar la verdad, que después del discurso de ayer de Mubarak, todo se calmaría. Me fui a dormir con una sonrisa, pero al despertar toda mi esperanza se convirtió en llanto y ahora sé que con este hombre en el poder, Egipto no tiene futuro. Mi odio por el régimen se incrementa hasta más no poder, sobre todo después de ver la masacre de esta noche. Mubarak ha conseguido separarnos como pueblo, los ciudadanos llaman a la paz, pero no puedo haber paz en el país con este diablo en el poder”.

Perdona que te haga esta pregunta, pero ¿estás dispuesta a morir por la libertad de tu país? “No lucho solamente por la libertad, estoy dispuesta a morir por defender mis valores, no tengo miedo a perder mi vida, no tengo libertad desde que nací, llevo mucho tiempo muerta en vida. Haré lo que haga falta por la Justicia, por la Humanidad, por la Verdad”.

En tu opinión, ¿qué le debería pasar a Mubarak en el futuro? “Sabes, no me importa, solo quiero que abandone este país pacíficamente, y que la nación sea mandada por una persona que se preocupe por su pueblo, nadie ganaría nada si él es asesinado o si escapa. Aunque si devolviera todo el dinero que ha robado a los pobres, pienso que se haría justicia. Su mayor castigo es la vergüenza de haber tratado a su pueblo como lo ha hecho, su conciencia será su condena. Ha robado mucho dinero, y no quiero pensar cuanto es en total, si lo supiera, mi odio sería justificado y no quiero sentir esa sensación dentro de mí”.

“Cuando vimos los tanques por las calles nos sentimos seguros. De repente los pro-Mubarak aparecieron armados con cuchillos, ¿es que el ejército no se dio cuenta de esas armas?”

Han pasado más de tres horas desde que comencé a hablar con esta valiente guerrillera de la paz, sus palabras mezcladas con llanto se han clavado muy dentro de mí, su lucha es un ejemplo para el mundo loco en el que vivimos, su renuncia a la violencia un mandamiento a seguir. Me queda una última pregunta, un último deseo, darle voz a esta garganta silenciada por el miedo.

Imagina que el mundo entero te escucha, ¿qué te gustaría decir? “Los faraones están de camino, por favor, esperarnos, pronto seremos una nación Libre”.

Me despido de ella entre lágrimas, admirando su coraje y determinación, es envidiable la lucha del pueblo egipcio por recuperar sus derechos robados en 1981. Qué mejor frase para despedir este artículo, que el lema de Paulo Coelho que reza mi amiga en su perfil de Skype, “Si todavía está presente en tu mente, merece la pena correr el riesgo”.

Shukran Egipto, Shukran

Artículo original en Bottup: “Tenemos miedo de que el mundo nos quiera como estamos, sin derechos, bajo una dictadura”


Las calles de Bogotá vivieron un convulsionado primero de mayo, con 179 detenidos y once heridos resultado de los enfrentamientos entre manifestantes y policía

Periodista ciudadano autor: Andrés Monroy Gómez Editado por: Redacción Bottup


Uno de los manifestantes que se enfrentó a la policía

Uno de los manifestantes que se enfrentó a la policía

Simón Bolívar, prócer de la independencia colombiana, se muestra en su emblemática plaza en el centro de Bogotá cubierto por una pañoleta. ¿Se identifica con la causa de los manifestantes?, o quizás ¿se protege de los gases lacrimógenos?

El Equipo Nizkor informó sobre 179 detenidos y 11 lesionados en Bogotá[1]. Los enfrentamientos cobraron dimensiones particulares, a pesar del reporte oficial sobre una jornada que transcurrió en tranquilidad. Personalmente vi a un estudiante, un policía y un fotógrafo español heridos y la detención de aproximadamente 15 manifestantes.

Pero, más allá del frío y estadístico reporte que sobre las marchas hicieron los grandes medios de comunicación, existen muchos intereses que salen a flote durante el primero de mayo bogotano.

La inconformidad

Sindicalistas y simpatizantes de los partidos políticos se hicieron presentes en las céntricas calles bogotanas para manifestarse contra la política laboral del Gobierno. Luego de tres horas de iniciada la concentración, fueron desplazados por piedras, gases lacrimógenos y bombas de aturdimiento. Mientras me cruzaba con ellos en su carrera por buscar refugio, muchos me manifestaban su inconformidad por la actitud de los ‘encapuchados’.

La estatua de Simón Bolívar apareció cubierta con una pañoleta

La estatua de Simón Bolívar apareció cubierta con una pañoleta

Al final de las protestas, con los ojos muy irritados como consecuencia de los gases y resguardados de los patrullajes de control policial, conversé con Jairo*, uno de los ‘encapuchados’, que a sus 19 años hace parte de un colectivo juvenil que difunde la idea de cambiar radicalmente la estructura del Estado colombiano.

Cuando le pregunté por qué se enfrentaban de esa manera con la policía, su respuesta fue contundente: “No existe otra forma de hacerse escuchar. El Gobierno nunca escucha seriamente a los que no compartimos sus tesis y para qué hablar de otra forma, si los que lo hacen son perseguidos y amenazados”.

Al reflexionar sobre la edad de Jairo, me di cuenta que mientras despertó en él la inquietud por la realidad política del país, sólo conoció una forma de gobernar, marcada por la burla a la legalidad, la creciente irrupción de las vías de hecho para tratar de imponer medidas arbitrarias y, peor aún, el desprecio por los derechos humanos. En palabras de Jairo, “todos los políticos son iguales, corruptos que nunca piensan en el pueblo, y quien sabe cuántos muertos habrá en la conciencia de ellos”. Recuerdo que el primero de mayo de 2007 una periodista me explicaba que la violencia de las protestas era consecuencia del mundo que veían estos jóvenes. “Ellos son hijos y nietos de la violencia“, me dijo mientras veíamos las noticias.

Jairo tiene una novia, que estudia actualmente en una universidad privada, mientras él debe trabajar para ayudar al sostenimiento económico de su familia. “La formación política me la han dado los compañeros, porque viendo a María* me he dado cuenta que la educación está dirigida a formar más borregos para el rebaño“. Agregó Jairo que “no hay nada nuevo en los que quieren ser presidentes“. ¿Y María? “No me acompañó hoy“.

La incredulidad y desesperanza de Jairo es total frente al aparato estatal. Ni él ni sus compañeros creen en los partidos políticos y sienten una profunda desconfianza frente a la prensa. “Póngale cuidado que en los noticieros sólo van a hablar de vidrios rotos, pero nadie hablará de Nicolás, ni mucho menos por qué los trabajadores salen a protestar“.

El recuerdo de una muerte

El padre de un menor muerto tras ser golpeado por la policía, trata de convencer a los manifestantes para que no agredan a la policía

El padre de un menor muerto tras ser golpeado por la policía, trata de convencer a los manifestantes para que no agredan a la policía

Durante los últimos años la conmemoración del Día Internacional del Trabajo ha concluido con fuertes enfrentamientos entre jóvenes y el escuadrón antidisturbios de la policía (Esmad). Al descontento por las precarias condiciones laborales de los trabajadores, se suma la conmemoración de la muerte de Nicolás David Neira, un niño de 15 años, quien luego de ser golpeado por el Esmad durante las marchas, murió en una clínica el 6 de mayo de 2005[2].

Yuri, el padre de Nicolás, ha liderado una campaña de denuncia contra los abusos de la policía en la represión de las manifestaciones, mientras que busca el castigo por el asesinato de su hijo, aún en la impunidad. A pesar de la protección de diferentes organizaciones humanitarias, Yuri ha sido víctima de hostigamientos y amenazas [3].

Luchando con (o contra) el profundo dolor que lo acompaña desde 2005, durante las protestas de este primero de mayo, Yuri se ubicó al frente de algunos policías que estaban siendo apedreados por los manifestantes, mientras los llamaba a la calma. “Así no, muchachos” les gritaba, aún corriendo el riesgo de ser golpeado él mismo. Uno de los jóvenes que lanzaba piedras contra los policías le gritó “Yuri, ellos mataron a tu hijo“, a lo que contestó: “Precisamente no podemos ser iguales a ellos, avancemos“.

Intereses electorales

El próximo 30 de mayo los colombianos elegirán a su próximo presidente de la República. Esta campaña ha estado polarizada por cuenta de la campaña de desprestigio adelantada por los seguidores del oficialismo contra los opositores. Sin embargo, un amplio sector de los manifestantes hizo eco de su incredulidad frente al debate electoral.

Algunos de los manifestantes mostraron su incredulidad hacia el debate electoral

Algunos de los manifestantes mostraron su incredulidad hacia el debate electoral

De hecho, los disturbios dieron al traste con la intervención pública de Gustavo Petro, candidato del partido izquierdista Polo Democrático Alternativo, y de Rafael Pardo, del partido Liberal.

Mientras Petro comenzaba su discurso ante las centrales obreras, llegaron los jóvenes a la Plaza de Bolívar trasladando su batalla contra la policía, mientras le recriminaban al candidato ser un ‘politiquero más’.

La policía arremetió decididamente contra los manifestantes ahora acorralados, y de paso, disolvió la concentración de sindicalistas y políticos de oposición, en un procedimiento públicamente criticado por el candidato izquierdista Gustavo Petro[4]. Muchas versiones circulan en Bogotá sobre las intenciones de encapuchados y policías al llegar al lugar donde los candidatos darían sus discursos, que van desde el sabotaje hasta el exceso de la fuerza.

La muerte de Nicolás hace 5 años, los heridos de esta ocasión, los detenidos (muchos de ellos menores de edad) y las desacertadas condiciones laborales de los trabajadores colombianos tuvieron que ceder ante las declaraciones de

Un joven increpa a la policía

Un joven increpa a la policía

políticos y los datos de establecimientos de comercio afectados. Si bien todo hace parte de la descripción de un muy convulsionado primero de mayo, al parecer a Jairo, a los cerca de 500 jairos que expresaron su rabia aún no los escuchan.

En un país inmerso en un profundo conflicto armado durante los últimos 60 años es necesario consolidar canales eficaces de participación de los ciudadanos, porque hemos comprobado que la violencia genera violencia. Ojalá llegue el tiempo de una verdadera concertación nacional, donde se recupere la legitimidad del Estado y se cumpla ese fantástico postulado de la prevalencia del interés general sobre el particular. Ojalá llegue el tiempo de la reconciliación, pero sin olvidar los errores del pasado, para que no permitamos que vuelvan a suceder.

Vea todas las fotos en http://imagen-palabra-amg.blogspot.com/2010/05/primero-de-mayo-de-la-inconformidad-la.html

Fotografías de Andrés Monroy Gómez

Andrés Monroy Gómez es investigador del Grupo
‘Derecho ciudadano a la información’

[1] Detenciones en la manifestación del 1 de mayo en Bogotá y Cali. En http://www.derechos.org/nizkor/colombia/doc/detenciones.html
[2] Policía asesina a menor de edad en Bogotá. En http://www.prensarural.org/casonico20050507.htm
[3] Hostigamientos contra Yuri Neira. En http://www.colectivodeabogados.org/Hostigamientos-contra-Yuri-Neira
[4] http://www.noticiasuno.com/notas/imagen-del-da-mayo-0112.html

El artículo original en Bottup: Primero de mayo: de la inconformidad a la furia