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Tras años de impunidad y fomento de la guerra, el expresidente de Liberia ha sido juzgado por crímenes contra la humanidad

Periodista ciudadana autora: Esther Hermosel Editado por: Redacción Bottup


Charles Taylor durante el juicio

Charles Taylor durante el juicio

Años de impunidad y enriquecimiento. Charles Taylor, uno de los señores de la guerra en mayúscula, se encuentra a la espera de sentencia, tras un juicio que se ha extendido por más de tres años. El Tribunal Especial para Sierra Leona, en la Corte Penal Internacional con sede en la Haya, acusa de crímenes de guerra y lesa humanidad al expresidente, considerándolo el principal promotor de la atroz guerra que dejó más de 50.000 muertos en Sierra Leona. Principal responsable de la comercialización de diamantes, abasteció al país vecino de armamento a cambio de estas preciosas piedras.

Vida del dirigente liberiano Charles Taylor

Charles McArthur Ghankay Taylor, nacido en Arthingthon, Monrovia, en 1948, desciende por parte de madre de una tribu gola y por parte de padre de los primeros esclavos libertos estadounidenses. Licenciado en Economía por el Bentley Collage de Boston, se convirtió en el principal azote de William Tubman y William Tolbert entre los exiliados liberianos en Estados Unidos. No así las cosas, sería el mismo Tolbert quien inesperadamente llamase a Taylor para presidir una delegación estudiantil en el país.

Charles Taylor es considerado el principal promotor de la guerra que dejó más de 500.000 muertos en Sierra Leona

Su llegada a Monrovia coincide con el golpe de estado que derrocaría a Tumban y sus principales aliados. Samuel Doe se erige como cabeza de la presidencia y adopta a un joven Charles Taylor, encomendándole la Agencia de Recursos y la intendencia de la administración del Estado. Nombrado vice primer ministro de Comercio, huye repentinamente a los Estados Unidos. Meses después Doe sería acusado de la desaparición de 900.000 dólares.

Arrestado en Massachussets por las autoridades estadounidenses, ingresa en 1984 en la prisión de máxima seguridad del condado de Plymouth. La vergüenza ante la repatriación a su país natal, le llevó a una rocambolesca fuga que le llevaría a Ghana, no sin antes pasar por España y Francia. Los años siguientes en la vida de Taylor son un enigma, pero es altamente probable que fuera entrenado como guerrillero y protegido por Muammar al-Gaddafi.

Charles Taylor toma el poder de Liberia y derroca a Doe

El guerrillero Taylor aparecerá en Liberia en 1989 encabezando una rebelión que pondría fin al mandato de Doe. Gran parte del triunfo se debió al apoyo que el guerrillero recibiría de las tribus gío y mano, principales víctimas de la limpieza étnica auspiciada por Doe. Este periodo supone el inicio de las matanzas entre éstas tribus afines a Taylor y los krahn de Doe.

Desde este mismo momento, la vida de Charles Taylor se entremezcla con la barbarie de las guerras étnicas, la utilización de niños soldados y la ambición de la toma del poder. Dicha ambición se reflejaría de manera clara en el hecho de que uno de los lugartenientes de Taylor formará su propia guerrilla. No era cuestión de ideologías ni justicia, sino de las ansias de obtener una mayor parte del botín, el que suponía la toma de Liberia. Hasta 1995 no habría acuerdo de paz.

En 1997 el ahora juzgado por crímenes contra la humanidad ganaría las elecciones que le darían la presidencia de Liberia.

El tablero de juego de Charles Taylor: Sierra Leona

La aparición en Liberia en 1989 de Taylor encabezando una rebelión dio comienzo a guerras étnicas en su país hasta 1995. En 1997 fue elegido presidente de Liberia

Sierra Leona, país limítrofe con Liberia, ha sido durante años escenario de incesantes cambios políticos, abusos de poder y matanzas. País colonizado por portugueses y posteriormente por los colonos británicos, se convirtió para Charles Taylor en el tablero de juego al que abastecer de armamento a cambio de diamantes de sangre.

Numerosos jefes de estado han dirigido este paupérrimo país, invadido por los golpes de estado, la intervención de las Naciones Unidas y la explotación de sus yacimientos mineros. Si bien esta cita se merece una aclaración, ‘paupérrimo’ entre comillas, dado que se trata de uno de los principales países productores de oro y diamantes y en consecuencia objetivo de corrupciones y contrabando. Pero, ¿qué conocemos de este país?

Tras su descolonización en 1960, Milton Margai, Albert Margai, Syaka Stevens, Valentine Strasser, Julios Maada Bio y Ahmad Tejar Kabbabh dirigieron el país. Todos ellos resultado de cinco golpes de estado y seis elecciones, todos ellos presenciaron el declive de uno de los países más ricos en materias primas. País sumido en una guerra civil que duró más de una década, de 1991 al 2002, Charles McArthur Ghankay Taylor proporcionó armas al RUF, encabezado por Foday Sankoh.

Las masacres de la guerra civil en Sierra Leona (1991-2002)

Desde 1991 y hasta 2002 Sierra Leona se vio sumida en una sangrienta guerra civil entre el RUF, compuesto por tribales temne, y el ejercito sierraleonés, compuesto en su mayoría por mendes. Clases tribales a aparte, la diferencia étnica no fue más que el punto de partida y lucha por la comercialización paralela de oro y diamantes. Según el informe del Departamento de Desarrollo Internacional del RU y la USAID de septiembre de 2003, el valor anual de la producción de diamantes fue de 300 millones de dólares, de los que aproximadamente el 90% eran objeto de contrabando.

Durante la guerra civil de Sierra Leona (1991-2002) Taylor proporcionó armas al RUF a cambio de los denominados ‘diamante de sangre’

El Tribunal Especial para Sierra Leona acusa a Taylor de haber patrocinado las acciones del Frente Revolucionario Unido (RUF). El RUF, bajo el mando de Foday Sankoh, se alzó contra el ejército del gobierno, para lo que le era necesario rifles y carros de combate que solo Taylor podía proporcionar. El precio impuesto: las reservas de diamantes.

Las milicias del RUF secuestraron civiles, reclutaron niños soldado, violaron a mujeres y niñas, mutilaron a la población en general para impedirles el voto y explotaron a sus habitantes en yacimientos diamantíferos. La ONU estima que más de 30.000 personas murieron en los trabajos forzados en las minas y más de 50.000 fueron víctimas de matanzas indiscriminadas.

Las preciadas piedras eran vendidas con un descuento del 30% sobre su precio habitual, actuando traficantes intermediarios de alto standing como Víctor Bout, ex agente del KGB. Transportadas a Europa, en especial a Bélgica, este tráfico ilegal favoreció a grandes compañías como De Beers, que proporciona al mercado el 40% de los diamantes tallados. Actualmente se encuentra investigada por las autoridades de Zimbabwe, acusada de exportación ilegal de diamantes entre 1990 y 2006.

Un juicio después de tres años de pesquisas a la espera de sentencia

Tras más de tres años de juicio y la toma de declaración a 110 testigos, el juicio contra Charles Taylor se encuentra visto para sentencia, la cual se espera para finales de este año. Algunas de las alegaciones de la fiscalía no dejan lugar a duda: “Todas las instrucciones dadas al Frente Unido Revolucionario en Sierra Leona (RUF) provenían de Charles Taylor (…) que dirigía a los rebeldes para conseguir sus objetivos últimos de controlar el territorio, la población (…) y así hacerse con el control de los recursos de Sierra Leona, en especial de los diamantes, que son fáciles de transportar, de colocar en el mercado”.

Está acusado de once delitos, entre ellos: esclavitud, mutilaciones, utilización de niños soldados, violaciones, violencia psíquica, saqueo y terrorismo contra la población

Once son las acusaciones contra el dirigente, entre las que destacan: esclavitud, mutilaciones, utilización de niños soldado, violaciones, violencia psíquica, saqueo y terrorismo contra la población. La defensa de Taylor, ejercida por Courtenay Griffiths, trata de darle una imagen de ‘pacificador’. Las acusaciones anunciadas han sido rotundamente negadas por el inculpado que insta tranquilo a la prueba de tales hechos.

Personajes celebres como Naomi Campbell y Mia Farrow han declarado en el que se ha acabado convirtiendo en un mediático juicio. La modelo declaró como el ex presidente de Liberia le ofreció unas piedras sucias, que más tarde identificaría como diamantes. La misma declaró: “No iba a quedarme con un regalo cuando estaba en Sudáfrica para ayudar a niños desfavorecidos. Por eso busqué a Jeremy Ratclife, encargado de la Fundación Mandela para donárselos”. Sin embargo, Mia declararía que la modelo presumió de recibir diamantes de Taylor.

La sentencia dirimirá sobre la culpabilidad de Taylor. Esperemos que esta vez la Justicia y el Derecho vayan de la mano. No sabemos si nos encontraremos con una sentencia culpable o inocente, o cual será el alcance de su culpabilidad. Lo que sí es cierto es que los jueces tienen en sus manos el sufrimiento de miles de personas y la posibilidad de pedir responsabilidades y redimirnos a todos de uno de los fracasos políticos más vergonzantes de la historia.

Fotografía (CC): scrapetv.com

Artículo original en Bottup: Vida y crímenes del ex presidente de Liberia Charles Taylor


Todos podemos colaborar con Sierra Leona

Cuando Olga Moya, la ganadora del II Premio Periodista Ciudadano de Bottup, nos explicó mejor en qué iba a consistir su viaje (que es el premio), no podíamos imaginar lo importante que iba a ser el apoyo del Hospital Sant Joan de Déu y las personas que en su seno desarrollan los proyectos que Olga nos está contando desde Sierra Leona.

Por ello, y sobre todo por la importante labor que llevan a cabo, te pedimos que consideres la opción de apoyarles en la manera en que te sea posible. Olga nos lo cuenta y ellos le ayudan a ella a hacerlo y a miles de ciudadanos de Sierra Leona en su salud. Ahora nos toca a nosotros hacer algo también :)

Ayúdanos a:

  1. Difundir las historias de Olga desde Sierra Leona

  2. Difundir la página de apoyo a la organización que le está ayudando a ella en su trabajo periodístico en Sierra Leona.

De parte de la Redacción Bottup, de Olga y del equipo de profesionales del Hospital Sant Joan de Déu que la acompañan en el hospital de Lunsar (Sierra Leona): muchas gracias.


Enviada Especial de Bottup

Enviada Especial, Bottup: la telemedicina contada desde Sierra Leona por la primera enviada especial ciudadana de la historia

La primera enviada especial ciudadana de la historia ya se encuentra en su destino. Olga Moya, ganadora del II Premio Periodista Ciudadano organizado por Bottup y fallado el 22 de abril pasado, aterrizó hoy en la capital de Sierra Leona, Freetown.

“Se trata del país más pobre del mundo (por decimocuarto año consecutivo, según la ONU). Y las estadísticas en materia de salud y calidad de vida baten récords por la cola. Tiene la mortalidad infantil más alta del planeta, así como la mortalidad de mujeres embarazadas y parturientas. Gran parte de su población continúa armada aunque la guerra civil terminara hace una década. Los diamantes siguen ensangrentados. Y además, la esperanza de vida de sus habitantes es de 38 años en el caso de los hombres y 42 en el de las mujeres. Como en España hace dos siglos”.

Lo escribió la propia Olga en el espacio ‘Enviada Especial’ de Bottup, desde donde desde hace días ya nos va contando los preparativos del viaje y desde donde podremos leerla sobre el terreno a partir de estos días, dependiendo de la conectividad que logre en medio de tan difícil contexto.

Olga viaja semi-empotrada con un equipo médico del Hospital Sant Joan de Déu de Barcelona. Todos los miembros del equipo con el que viajará Olga la han acogido con enorme generosidad y nos han facilitado la labor de producción periodística previa con gran diligencia.

En 1967 cuatro hermanos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, uno de ellos médico, llegan a Sierra Leone para hacerse cargo de un pequeño hospital rural en Lunsar. Hoy, ese mismo hospital salva vidas gracias a la telemedicina, que ejercen entre este centro y su ‘homólogo’ en Barcelona.

Olga nos contará durante algo más de dos semanas cómo trabajan estas personas y las historias de sus pacientes. Como ella misma dice en uno de sus primeros posts:

“(…) no es el típico lugar al que alguien que ha ganado un concurso quiere ir como premio. Pues yo sí. (…)  Tengo ganas de hurgar donde pocos lo han hecho y poder dar a conocer el enorme avance que ha supuesto -estoy segura- la llegada de las nuevas tecnologías en materia de salud para los más desfavorecidos”.

Todo ello, el antes, el durante y el después, en el especial ‘Enviada Especial‘ de Bottup y desde su RSS.


Desde 1967 no han parado de crecer, el hospital de la Orden da servicio a 100.000 habitantes, dando respuesta sobre todo a la mortalidad infantil y de mujeres gestantes

Periodista ciudadana autora: Olga Moya Martorell Editado por: Redacción Bottup

En 1967 cuatro hermanos de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, uno de ellos médico, llegan a Sierra Leone para hacerse cargo de un pequeño hospital rural en Lunsar. Desde entonces, todos los esfuerzos de los hermanos se han dedicado a hacer crecer el hospital para dar respuesta a la elevada mortalidad, tanto infantil como de mujeres gestantes, así como a la elevada tasa de mortalidad provocada por la malaria.

Hospital de Saint John of God de Mebesseneh

Desde el hospital San Juan de Dios de Esplugues envían material sanitario y un médico voluntario cada seis meses. Se trata de curar y formar para curar

Así nace el hospital de Saint John of God de Mebesseneh, que antes de la guerra civil había llegado a tener 110 camas de hospitalización, 24 para tuberculosos y 60 para enfermos convalecientes. Pese a que entre Lunsar y Mebesseneh suman 24.000 habitantes, el Hospital Saint John of God da servicio a 100.000 habitantes, convirtiéndose en el hospital de referencia de la zona.

La guerra civil paraliza la actividad del hospital y algunos hermanos son secuestrados por las tropas rebeldes para ser usados como moneda de cambio. Una vez liberados, los hermanos y el personal autóctono del Saint John of God se trasladan a Lungi, dónde se ha instalado un importante campo de refugiados con miles de personas sin agua, comida ni atención sanitaria. Con el fin del conflicto, los hermanos vuelven a Lunsar y empiezan la reconstrucción del hospital. Actualmente hay cinco hermanos de la Orden de San Juan de Dios: el hermano Peter y el hermano Michael, gerente y jefe de enfermería respectivamente, originarios de Sierra Leone; el hermano Linus Tangus, jefe de personal, del Camerún; el hermano George, nacido en Ghana, jefe de farmacia; y Manuel García Viejo, de Castilla y León, jefe de medicina interna y cirugía.

El hermanamiento con el Hospital San Juan de Dios de Esplugues

El año 2005 el Hospital Saint John of God de Mebesseneh se hermana con el Hospital de San Juan de Dios de Esplugues, lo que se traduce en un envío regular de material sanitario junto con un médico voluntario, cada seis meses. El médico voluntario destinado a Lunsar es, a cada relevo, de una especialidad diferente. Ello

La novedad en 2006 fue la instalación de una unidad de telemedicina que permite el diagnóstico a distancia o supervisar una operación quirúrgica

permite una mejor atención de los pacientes y a la vez, una oportunidad de formación en diferentes disciplinas para los médicos y enfermeras autóctonos. Las principales máximas de este proyecto son curar y formar para curar. Se quiere sanar al mayor número de pacientes posibles y aprovechar, potenciar y formar el capital humano del país.

Uso de las nuevas tecnologías: unidad de telemedicina

De la interacción entre ambos hospitales surge la incorporación de las nuevas tecnologías en el proyecto. El año 2006, San Juan de Dios instala una unidad de telemedicina conectada vía satélite a la red TM-64, un sistema que permite la comunicación a tiempo real entre los dos hospitales. El médico destinado en Lunsar siempre cuenta con un médico especialista al otro lado de la línea que lo puede ayudar a hacer el diagnóstico, a establecer el tipo y la frecuencia del tratamiento e, incluso, asesorar y supervisar una operación quirúrgica por videoconferencia.

Artículo original en Bottup: La historia de San Juan de Dios en Sierra Leona